Esclavo Corporativo V2-14

Descubierto

—¿Has revisado el equipo para la expedición? —preguntó Aresh a Orzif, tras terminar temprano el papeleo diario. Orzif asintió, impactado.

Realmente, Aresh había cambiado.

Antes, nunca se había interesado en esas tareas tan triviales.

—Como la expedición parte pasado mañana, todo está listo. Espero que esta vez el miasma desaparezca por completo.

—Sí.

Aresh nunca antes había estado de acuerdo con ese tipo de frases ilusorias. Antes se limitaba a hacer su trabajo sin prestarle mayor atención. Pero debido a la influencia de ese hombre de otro mundo que vino con la Santa, Aresh había cambiado.

—Mañana el equipo de expedición descansará para prepararse, pero ¿cuáles son tus planes, Aresh?

—Descansar.

Su respuesta simple y breve era la misma de siempre.

De camino al campo de entrenamiento, Orzif de repente recordó algo y llamó a Aresh.

—Los miembros de la Orden han comentado que esta noche harán una fiesta para animarse , ¿qué harás tú, Aresh?

—No iré.

—Mm, pensé que dirías eso.

Incluso los caballeros se asustarían si Aresh aparecía de repente en la fiesta. Estaba seguro de que muchas personas se alegrarían de poder acercarse al líder que tanto admiraban, pero si aparecía sin previo aviso, estarían aterrorizados.

«Bueno, es posible que Aresh desee regresar temprano a su nueva casa…»

La mansión que Aresh compró, estaba en los suburbios.

Después de comprar su casa nueva, la velocidad de trabajo de Aresh se había acelerado, y tan pronto como terminaba el trabajo, se marchaba rápidamente.

Desde la perspectiva de los demás, parecía un recién casado… bueno, eso no era del todo errado.

En realidad, no sabía por qué Aresh estaba loco por el hombre de apariencia exhausta del otro mundo, pero le gustaba mantener el status quo, lo que significaba que su vida era pacífica y hacía su trabajo rápidamente.

―――Mientras pensaba eso, Aresh de repente dejó de caminar y se dio la vuelta. Orzif también se detuvo.

—¿Aresh? ¿Qué pasa?

Cuando trató de mirar más allá, a lo que Aresh había visto, éste ya había comenzado a caminar rápidamente.

—…Pero, incluso si me dice eso…

—De alguna manera, eso…

Mientras Orzif lo seguía a toda prisa, escuchó una voz familiar. Al final del pasillo, había dos figuras familiares, con una tremenda diferencia de constitución física.

El hombre del otro mundo con el comandante de la Segunda Orden de Caballeros, Radim.

—¿¡Ah!?… Ugh.

La velocidad de Aresh aumentó, y con ese impulso, agarró y tiró de la capa marrón del hombre que estaba de espaldas a ellos, y que no había notado su presencia en absoluto.

El hombre del otro mundo, que de repente fue tironeado… Seiichirou rápidamente plantó los pies y miró a sus espaldas para ver quién era, y entonces hizo una mueca.

Debía ser la única persona en todo Romani que dirigía esa mirada al hermoso Capitán de Caballeros.

—¿Qué estás haciendo aquí, Seiichirou?

—Ah… Señor Aresh…

Se había enterado que Seiichiro fue enviado a trabajar en la iglesia, pero ahora vestía el uniforme del departamento de contabilidad y parecía estar trabajando como normalmente.

—No es posible que estés trabajando en tu día libre…

—No, para nada. —Seiichirou se estiró en toda su altura y miró a Aresh—. Hoy vine solo a entregar mi informe de progreso al Primer Ministro Calvader. Ya que es parte de mi trabajo, utilicé mi uniforme.

Por la agilidad con la que respondió, no parecía estar mintiendo. Pero solo para las personas que no estaban familiarizadas con Seiichirou.

—…Mmm, entonces, ¿por qué tienes un informe de presupuesto para la Segunda Orden de Caballeros en tu mano? No tiene nada que ver con la iglesia.

—Oh, el Capitán Makovskar acaba de entregármelo, ¿cierto, capitán Makovskar?

—¿Eh?

Los ojos de Seiichiro solían ser de completa indiferencia, como de peces muertos, pero hoy mostraban una mirada decidida.

Mientras los comparaba con los ojos púrpura de Aresh, que lucían más fríos de lo habitual, Radim reflexionó sobre lo que debería responder, pero era un capitán de caballeros. Rápidamente calculó los posibles resultados y asintió.

—Oh, es cierto. Cuando lo vi, pensé en dárselo.

—¡Oh, señor Sei! ¿Recibiste el informe de presupuesto de la Segunda Orden? ¡Tardabas tanto en volver, que vine a recogerte~! También encontré el material que me pediste por la mañana, pero lo dejé en tu escritorio.

Seiichiro no pudo mirar hacia atrás durante un rato, mientras miraba al joven rubio que agitaba la mano desde la distancia.

~~~

—¿Cuántas veces debo explicártelo para que lo entiendas? ¿Esa cabeza es solo para decoración?

Seiichirou tuvo que escuchar este sermón después de haber sido forzado a dejar su lugar de trabajo y ser obligado a permanecer en el campo de entrenamiento de los Caballeros, muy incómodo, hasta que Aresh completara su trabajo.

Además, incluso lo regañó incansablemente en el carruaje de regreso. Seiichiro deseaba contestarle y pasar por alto sus propias fallas.

—Pero es cierto que entregué un informe a Su Excelencia. Ya que me tomé la molestía de ponerme el uniforme y venir al palacio. Podía aprovechar para hacer uno o dos trabajos pendientes.

—No es posible. Debes descansar en tu día libre.

Aresh lo interrumpió bruscamente.

En cuanto llegaron a casa, comieron y se asearon y ahora vestían ropa informal, sentados uno frente al otro, a ambos lados del escritorio en la habitación de Seiichiro. Aresh iba a regalarlo de nuevo.

—En lugar de discutir eso, señor Aresh, la expedición de purificación será pasado mañana. ¿No sería mejor enfocarse en prepararse?

—Es la tercera vez que te digo que Miller ya terminó con esos arreglos y la mayor parte de la preparación la hacen los Caballeros.

De verdad le pareció haber escuchado algo así antes de la primera expedición.

En aquel momento, toda la ropa que Seiichirou había preparado para la expedición fue rechazada, y Aresh seleccionó cada una de sus prendas. También recordó que lo había forzado a montar a caballo con él y la vergüenza que sintió mientras todos los observaban.

—En lo referente a la preparación, tú tienes más trabajo que yo.

—¿Yo? Pero No iré a esta expedición…

Si ya hubieran reunido a todos los magos que se encargarían de la barrera y al arquitecto del edificio, a Seiichirou le hubiera gustado acompañarlos, pero esta vez solo ejecutarían la depuración, así que no tenía sentido que fuera. Y en primer lugar, era imposible que fuera con ellos cuando tenía que ir a trabajar a la iglesia.

—Por eso. Ya que no estaré a tu lado por un tiempo, necesitarás una barrera reforzada ya que seguirás yendo al lugar con más magia de la ciudad.

—Ah…

Aunque lo había olvidado por completo, la iglesia era un lugar lleno de magia y maná porque había muchos ídolos sagrados y los fieles utilizaban herramientas y elementos mágicos para la oración. En tales circunstancias, Seiichirou solo podía trabajar allí tan tranquilamente gracias al caballero que también resultaba ser un mago de primera clase.

—Sabes… Tengo mucho tiempo mañana porque será un día de descanso antes de la expedición…

Tan pronto como terminó de hablar, Aresh se puso de pie. Y Seiichiro sabiendo que no podía escapar, puso un mirada distante.

Era inevitable que le pusiera una barrera. Si no, su vida corría peligro.

Sin embargo, conociendo los sentimientos de Aresh por él, sería extraño que se la pidiera personalmente.

Tal vez fuera algo egoísta, pero Seiichirou se preguntaba si podrían hacerlo de forma más desapegada, pero las manos de Aresh eran extremadamente gentiles.

En cuanto se acostó en la cama, Aresh le acarició los costados por debajo de la delgada camisa que usaba como ropa de dormir. La piel de la mano que blandía su espada era callosa, pero al mismo tiempo estaba muy caliente.

A diferencia de Seiichirou, que tenía mala circulación y por tanto una baja temperatura, Aresh siempre tenía una temperatura corporal alta.

Mientras acariciaba suavemente su piel con manos cálidas, pasó los labios por encima de las orejas de Seiichirou.

—Mmm… oh, señor Aresh… eso es… oh, es suficiente…

Seiichirou giró la cabeza, mientras contenía desesperadamente la respiración para que no se descontrolara, pero Aresh le besó la oreja y Seiichirou se sobresaltó.

—No seas estúpido. No desperdiciaré la oportunidad de tocarte.

Y le mordió la oreja ligeramente.

—En el mejor de los casos, es mejor si aprendes la lección.

Sus labios dibujaron un arco espectacularmente brillante y entonces se superpusieron directamente sobre los labios de Seiichirou.

~~~

Nota de la Autora:

Acababa de escribir una comedia erótica, y estaba a punto de escribir sobre las manos de Aresh tocando aquí y allá, pero decidí que no.


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Un comentario en “Esclavo Corporativo V2-14

  1. 💖💖💖💖 Gracias Gracias!! Muchísimas gracias!!! No sé que me pasa cada vez que leo sé que está todo bonito con Aresh, pero yo sigo esperando mi momento con el Sacerdote XD Es que me cayó bien JAJAJJA…

    Lo sé, me gusta mucho el drama XD No sé que hará el autor pero si sucede estaré agradecida también!

    Gracias por la bonita traducción 💖💖

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