Moneda de la Suerte 30

Después de recibir el aviso de la escuela, Chu Yi completó todos los preparativos necesarios durante los siguientes dos días. De hecho, no debía preparar nada, solo conseguir su certificado y reunir el dinero.

Aunque había empacado un poco antes, incluida todas las prendas recién comprada por su tía, cada vez que se cambiaba de ropa, tenía que abrir la maleta para sacarla.

Pero no le resultaba molesto, al contrario, lo disfrutaba.

Se emocionaba cada vez que abría la maleta.

Esta era la primera vez en su vida que se sentía “él mismo”.

Después de discutir con su familia ese día, nadie se preocupó por él, ni le prestó atención. La abuela y su madre se comportaban como si ya no estuviera en la casa. No les importaba si estaba en la casa o no. Incluso cuando estaba en casa, y su madre preparaba la comida, nadie lo llamaba a comer.

Aunque estaba un poco deprimido, Chu Yi no se arrepintió de su decisión.

Había pensado que ya no le quedaban muchos días para estar en su casa, así que dejó su trabajo en el gimnasio de boxeo y quiso hacerle compañía a su madre.

Probablemente estaba sentimental.

Pero al final permaneció en el gimnasio la mayor parte del tiempo.

—¿Para cuándo compraste el boleto? —le preguntó Xiao Lin.

—Todavía no… aún no —dijo Chu Yi—. Cuando vaya a la… estación, lo co-compraré.

—… Entonces no podrás comprar nada. Tendrás que ir colgando de la ventana del tren —dijo Xiao Lin.

—No es… el Festival de p-primavera. —Chu Yi tenía el concepto de que solo era difícil comprar boletos durante el Festival de Primavera y el 11 de mayo (por la cantidad de personas que viajan). Cuando Xiao Lin dijo eso, de repente se puso nervioso—. Igual podré… comprarlo. ¿verdad?

—Durante las vacaciones de verano, viajan todos los estudiantes que van a la escuela en otros lugares.—Xiao Lin sacó su teléfono—. Echaré un vistazo. Tienes que comprar el boleto con anticipación.

—Oh. —Chu Yi miró fijamente su teléfono.

Efectivamente, los boletos de tren escaseaban, Xiao Lin miró la fecha. —Dame el dinero y lo compraré directamente. Puedes recogerlo en la estación cuando llegues.

—Está bien… gracias. —Chu Yi asintió.

De hecho, creía que cuanto antes pudiera irse, mejor. Pero después de todo, nunca había viajado lejos y estaba un poco preocupado de no saber qué hacer cuando llegara antes a la escuela y cómo debía reportarse. ¿Donde viviría? Además, sería difícil preguntarle a la gente con su tartamudeo… y también temía que marcharse demasiado pronto haría infeliz a su familia, aunque era posible que no supieran cuándo comenzaban las clases.

No fue hasta el día antes de su partida que le dijo a su madre: —Iré mañana… a la e-escuela.

Planeaba decir “Mañana me voy”, que era un poco más corto, pero al final eligió la frase más larga de “Iré mañana a la escuela” porque sentía que el “me voy” podría incomodar a su madre.

Pero parecía que el efecto fue más o menos el mismo. Su madre simplemente resopló sentada en el sofá, sin siquiera mirarlo.

Esta actitud ya no le afectaba. La anticipación de la nueva vida que comenzaría mañana no le dejaba espacio para emociones adicionales en reacción ante tal actitud.

Nueva ciudad.

Nuevo paisaje.

Nueva escuela.

Nuevos compañeros de clase.

Nuevos amigos… Eso no era muy exacto, ya que no tenía viejos amigos.

Su único amigo era Yan Hang.

«¡Yan Hang! ¡Yan Hang! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!»

¿De qué se reía?

Chu Yi se dejó caer en la cama y suspiró suavemente. Ni siquiera sabía si la relación entre él y Yan Hang todavía existía.

Cerró los ojos.

Había un lío en su cabeza.

Estaba emocionado un rato, luego nervioso otro rato, perdido y un poco deprimido un rato después, y el ciclo se repetía.

Luego se quedó dormido.

Cuando se despertó, se sentó de repente.

«¿Me quedé dormido? ¿Dónde estoy? ¿Cuánto tiempo he dormido? ¿que hora es? ¿Qué sucedió? ¿Perdí el tren?»

Escuchó los ronquidos de su abuela en la cama junto a él cuando se levantó, y ​​se sintió aliviado.

Agarró su teléfono y salió de la habitación con cuidado. Luego se sentó en la estancia.

Eran las cuatro de la mañana.

Durmió hasta las cuatro de la mañana desde la tarde anterior, y no cenó.

Tenía un poco de hambre.

Después de cocinarse unos bollos, ya no quiso dormir. No podía dormir más, la emoción de que estaba a punto de irse en unas horas lo tenía abrumado, se sentía mareado incluso. Al entrar y salir del baño, golpeó el marco de la puerta tres veces.

Permaneció sentado en el sofá de la estancia hasta las seis en punto, y entonces se levantó aturdido.

Decidió partir ahora, cuando nadie se había despertado aún.

Tanto su madre como su abuela se levantaban a las seis y media. No sabía qué podía decir entonces y qué tipo de escena se desarrollaría.

Agarró su equipaje, se cambió de zapatos y se detuvo junto a la puerta. Cerró los ojos, preguntándose si tenía todas sus cosas, luego miró alrededor de la habitación nuevamente, abrió la puerta y salió.

Todo estaba en silencio, y solo unos pocos ancianos que se levantaban temprano iban entrechocando las palmas mientras caminaban.

Chu Yi se llenó de emociones.

¿Se marcharía así nada más?

Aunque solo estaba yendo a la escuela, sentía que estaba diciendo adiós para siempre.

De hecho, sí podía considerarse una despedida.

Para algunas cosas, algunos recuerdos, sí se trataba de una despedida.

Cuando llegó a la estación, todavía era temprano, justo a tiempo para recoger su boleto. Chu Yi encontró la máquina que expedía los boletos con mostrar su identificación. Xiao Lin le dijo que debía recoger su boleto en la máquina automática.

Se paró frente a la máquina de boletos y se quedó mirando sin comprender.

No sabía si estaba demasiado nervioso o era demasiado ignorante, casi no entendía las palabras de la máquina y no sabía dónde pinchar.

Una chica se acercó a la máquina a su lado y Chu Yi observó cómo operaba la máquina velozmente.

Después que la chica consiguió su boleto hábilmente, volvió la cabeza para mirarlo y preguntó a la defensiva: —¿Qué estás mirando?

—N-no… lo si-siento… mucho. —Chu Yi se sorprendió y rápidamente se apartó, tan avergonzado que la lengua se le trabó—. No, yo…

—¿No puedes conseguir el boleto? —preguntó la chica.

—Ah. —Chu Yi miró la máquina de boletos, avergonzado—. No pude… sa-sacarlo.

—Es muy simple. —La chica se acercó a su máquina—. Observa.

Chu Yi se quedó atónito, vaciló y se acercó a ella. La observó presionar dos veces en la máquina y luego colocar la tarjeta de identificación, como había hecho antes.

Entonces salió el boleto.

—Toma. —La chica le entregó el boleto—. Eso es todo.

—Gracias. —Chu Yi tuvo el impulso de secarse el sudor.

—Vamos al mismo lugar —dijo la chica—. Mi tren es un poco antes que el tuyo. ¿Vas a la escuela?

—Mm. —Chu Yi asintió.

—¿Nos agregamos como amigos? —La chica sacó su teléfono—. Todos somos de pueblo.

Cuando sacó su teléfono, Chu Yi estaba tan nervioso que casi lo tiró al suelo. En toda su vida no había hablado mucho con las chicas, y nunca una chica desconocida había querido agregarlo como amigo.

—Mi nombre es Bei Ke (Concha/Almeja) —dijo la chica.

—¿Bei… Ke? —preguntó Chu Yi.

—Mm. —La chica sonrió—. ¿Y tú?

—Tian Luo (Caracol) —dijo Chu Yi.

La chica se quedó atónita, e inmediatamente se echó a reír. Solo después de un buen rato dijo: —De verdad, mi nombre es Bei Ke.

—Chu Yi. —Chu Yi sonrió—. De verdad.

—Está bien, Chu Yi —dijo la chica con una sonrisa—. Tengo que subirme al tren. Pero me pondré en contacto contigo cuando llegue.

—Mm. —Chu Yi asintió.

Sentado en la sala de espera, Chu Yi revisó el clima en su teléfono.

A partir de hoy, podría tener el mismo clima que Yan Hang.

Le llegó un mensaje en WeChat. Era el entrenador He, preguntando si ya había partido.

[Ya estoy en la estación, pero aún me falta una hora para salir]

[Debes estar emocionado, jaja. Cuida de tu billetera y celular en el trayecto.]

[Bien]

Emocionado, estaba muy emocionado.

Chu Yi sintió que lo que sentía era en realidad bastante complicado, pero todos sus demás sentimientos se veían superados por la emoción, y no tenía espacio para experimentar otras cosas.

Revisó su Momentos y descubrió que no había contenido nuevo, para ser exactos, no había contenido nuevo de Yan Hang.

Pero la nueva amiga que acababa de agregar había publicado algo.

[¡Subí al tren! ¡Acabo de conocer a un chico atractivo y me olvidé de tomarle una foto!]

Chu Yi supuso que estaba hablando de él, y después de un momento , se sintió un poco avergonzado.

Lo que sentía no era lo mismo que cuando las chicas lo llamaron atractivo cuando Yan Hang transmitió en vivo.

~~~

—¡Yan Hang! —gritó Chen Jie, la jefa de meseros, parada en la puerta del vestuario—. ¿No te has ido todavía?

—No. —Yan Hang acababa de cambiarse de ropa después del trabajo, así que se acercó a la puerta—. ¿Qué sucede?

—Mm, mañana vendrá un chef de visita —dijo Chen Jie—. Tú vas a seguirlo.

—¿Qué? —Yan Hang la miró—. ¿Por qué debería seguirlo?

—Como intérprete. —Chen Jie frunció el ceño—. Acaban de llamarme por teléfono. Nuestro intérprete se cayó y está en el hospital. Es demasiado tarde para encontrar a alguien. Yo tengo que encargarme de todos los preparativos, por favor ayúdame.

Yan Hang seguía mirándola. Ese arreglo era demasiado repentino.

—No te pongas nervioso —dijo Chen Jie—. Tu inglés es muy bueno, y esta es una excelente oportunidad para demostrar tus capacidades. Debes prepararte esta noche y venir mañana temprano.

Yan Hang quiso decir que la oportunidad que deseaba era demostrar sus capacidades cocinando. No tenía tanta confianza como intérprete que coinando.

—Vamos a celebrar —dijo Choi Yi.

—Te llamé para preguntar si tienes alguna experiencia en esta área. —Yan Hang lo miró—. No quiero celebrar, no hay nada que celebrar…

—¿Qué experiencia tengo? —Choi Yi caminó hacia la puerta de la comunidad—. Puedes preguntarme cuando tu hotel te pida que emitas una demanda.

Yan Hang suspiró y lo siguió: —Tengo miedo de cometer un error.

—El inglés de Chen Jinling es muy bueno. Si ella está contigo, no necesitas estar nervioso, no te dejará solo —dijo Choi Yi—. No creí que tuvieras pánico escénico.

Chen Jinling era Chen Jie, y su inglés era realmente muy bueno, pero Yan Hang aun así sentía que no tenía las capacidades.

—¿Qué comemos? —Preguntó Choi Yi.

—Xiao Li —dijo Yan Hang—. ¿No te gusta mucho Xiao Li?

—Es cierto. —Choi Yi chasqueó la lengua.

Yan Hang sonrió: —Barbacoa Xiao Li.

El sabor de la barbacoa Xiao Li era en realidad el mismo que el de la barbacoa de todo el mundo, pero su mayor atractivo era el ambiente familiar, así que siempre que iban, había mucha gente.

Yan Hang también quería comerla, no por los platillos.

Cada vez que comía barbacoa, sentía algo inexplicable. La experiencia era entrañable, además… echaba de menos a su papá.

Además le recordaba a Chu Yi.

Cuando estaban por terminar, le pidió al jefe que le empacara unas porciones para llevar.

—¿Un bocadillo nocturno? —preguntó Choi Yi.

—Sí. —Yan Hang sonrió.

—Si está fría, no es deliciosa —dijo Choi Yi.

—Si la caliento, será más deliciosa —dijo Yan Hang—. Si agrego un poco de mantequilla, será muy sabrosa.

—¿La has comido así antes? —Choi Yi lo miró.

—…Mmm —respondió Yan Hang en voz muy baja.

Choi Yi suspiró y no dijo nada.

No fue hasta que el jefe trajo las brochetas empaquetadas que le dio una palmada en el hombro a Yan Hang y se puso de pie: —Vamos.

~~~

Chu Yi siempre creyó ser algo rural, pero después de alejarse de su casa, se dio cuenta de que no era muy rural, sino demasiado rústico.

Cuando entró a la estación, entendió lo que debía hacer con el boleto. Pero después de meter el boleto en el torniquete y echar un vistazo alrededor cuando entró en la estación, vio que el tren aún no había llegado. Se quedó allí con el grupo de personas presentes y esperó, tratando de verse experimentado, como si abordara el tren todos los días.

Estaba muy calmado.

Cuando el tren se acercó, descubrió que todas las personas estaban paradas junto a su número de vagón marcado en el suelo, y el lugar donde él estaba parado estaba a cuatro vagones del que decía su boleto.

El disfraz del chico experimentado y calmado se quebró de repente y se apresuró a correr a su vagón arrastrando su maleta. Afortunadamente tenía pocas cosas dentro y la maleta era ligera. Y afortunadamente corría rápido.

«Perro rústico

Después de subir al vagón, Chu Yi quiso reírse de nuevo.

Todo en el vagón estaba muy limpio. Chu Yi tocó los respaldos de las sillas, las cortinas y las mesitas. Y le pareció muy divertido.

Mucha gente se quedó dormida nada más abordar el vagón, pero aunque se había levantado a las 4 de la mañana, Chu Yi no tenía sueño y solo miró por la ventanilla.

Todo afuera de la ventana del vagón era desconocido para él, nunca había estado allí.

Después de que el tren salió de la ciudad, todo se volvió aún más desconocido. Los paisajes verdes le alegraron el estado de ánimo.

Apoyado en la ventanilla, Chu Yi observó cerca y lejos. El escenario del exterior se desplazaba cada vez más lentamente, y miró en trance el espacio más lejano entre el cielo y la tierra.

Cuando era niño, a menudo pensaba, ¿qué hay más allá?

Al otro lado de la nube, al otro lado del campo.

Había un mundo nuevo.

Yan Hang estaba allí.

Chu Yi siguió mirando por la ventana desde que se subió al vagón hasta que se bajó, observando las cosas que veía por primera vez.

Había un señor sentado a su lado, y cuando él volvió la cabeza varias veces, abrió la boca para hablar con él, pero Chu Yi fingió no verlo.

Quería ver el paisaje, no charlar con la gente.

No todo el mundo estaba dispuesto a charlar con una persona que no hablaba bien, solo Yan Hang, aunque a veces le parecía que hablaba demasiado lento y terminaba la frase por él.

Y… Después… decía… que… hablara… lento.

A mitad del viaje, una persona apareció empujando un carrito con almuerzos.

Chu Yi dudó, sentía demasiada emoción y no tenía mucha hambre, pero aun así compró un almuerzo y lo comió lentamente apoyado en la mesita.

Sabía bien.

El señor comía más rápido que él y quiso hablarle cuando terminó de comer. Chu Yi rápidamente agachó la cara y casi la enterró en la lonchera. Después de terminar, rápidamente giró la cabeza y miró por la ventana.

El señor tuvo que volver la cabeza y hablar con un hombre al otro lado del pasillo.

Chu Yi soltó un suspiro de alivio.

Pero al rememorarlo, se sintió un inútil.

Así que cuando llegaron a la estación, ayudó al señor a retirar su equipaje de la rejilla superior.

—Gracias, muchacho —dijo el señor.

—De nada —dijo Chu Yi , y se apretujó para cruzar la puerta detrás del señor.

«Aquí estoy.»

Cuando Chu Yi salió del vagón, le pareció que el olor del aire era diferente.

«¡El aire junto al mar!»

Comprobó en el mapa que la estación de tren estaba muy cerca del mar, y la diferencia que olía debía ser el olor del mar.

¡Sí! ¡El mar!

Pero no tenía tiempo de ir primero a la playa, primero debía ir a la escuela para instalarse.

Después… quería dar un paseo.

Pertenecía al primer grupo de estudiantes en reportarse a la escuela y todo lucía muy animado.

La escuela era muy grande y caminar hasta el dormitorio lo sintió como cruzar una plaza. El edificio de enseñanza y el dormitorio parecían bastante nuevos. Debían haberlos renovado, era mucho mejor de lo que había imaginado.

Su dormitorio era una habitación para ocho personas con baño incluido. Chu Yi nunca había vivido en un internado. Parado entre las cuatro literas, de repente entró en pánico.

Compañeros de clases.

Era un poco extraño para él. Había tenido muchos compañeros de clase, pero nunca había experimentado realmente lo que era convivir con sus compañeros de clase.

Y ahora debía vivir en ese dormitorio con siete compañeros.

De repente se sintió perdido.

Ocho camas. Miró a un costado de las camas y no vio ningún nombre escrito, lo que significaba que debía elegirlo al azar, y los que llegaban primero, elegían primero.

Chu Yi vaciló. Le pareció que la litera superior del fondo estaba relativamente oculta y parecía más… segura.

Dejó su maleta sobre la cama superior junto a la ventana.

Cuando se preguntaba si debía comprar ropa de cama en la escuela o un supermercado, la puerta del dormitorio se abrió y entró un chico con maleta.

Chu Yi era muy experimentado observando a la gente.

Ese hombre era bastante alto y fuerte, con mucho acné en el rostro. Vestía un par de vaqueros rotos, una gruesa cadena plateada en su muñeca y una bala colgaba en medio de la cadena.

Si no hubiera estado en la escuela, a Chu Yi nunca se le habría ocurrido que aún era un estudiante.

Ese tipo de personas…

—¿Esta maleta es tuya? —El hombre se acercó a su lado y miró la maleta en la cama superior.

—Mm. —Chu Yi asintió.

—Cambia de cama. —Dio unos golpecitos en la litera de arriba—. Quiero dormir aquí.

Esa frase era básicamente una orden, sin margen para negociar.

Chu Yi estaba un poco patidifuso.

El hombre movió su maleta un poco impaciente: —¿Me oíste? ¿Por qué te quedas aturdido?

Chu Yi lo miró, bajó su maleta y la puso en otra litera. Había una pequeña distancia entre la cama de arriba y la ventana, pero estaba bien.

Aunque estaba muy molesto, no dijo mucho. Era solo el primer día. No quería tener conflictos con nadie en este momento.

Después de que el hombre observó los gabinetes, se acercó al que estaba casi en diagonal a su cama.

—¿Cuál es tu nombre? —El hombre lo miró.

—Chu Yi —respondió Chu Yi.

—Qué pésimo nombre —dijo el hombre.

Chu Yi no contestó. Se sentó en el taburete junto a su cama, pensando en salir después de terminar de guardar sus cosas. Él y esta persona eran los únicos en el dormitorio, así que no podía quedarse más tiempo.

Pero antes de que pudiera moverse, la puerta del dormitorio se abrió de nuevo.

Chu Yi miró a la persona que entró y de repente sintió que había elegido la carrera equivocada.

Había muchas carreras en la escuela, pero como no había nadie que lo ayudara a decidir, se basó en su propia investigación. Lo analizó durante mucho tiempo, comparó varias profesiones en detalle y reflexionó detenidamente en el hecho de que nunca había sido muy bueno aprendiendo.

Al final, eligió… reparación de automóviles de un grupo de especializaciones en contabilidad, informática, maestro de preescolar, idiomas extranjeros, finanzas, logística, etc.

Ahora se preguntaba si su elección fue un poco inapropiada.

El chico con acné parecía un hombre en edad de trabajar, y el que llegó ahora era como el hermano del de acné, excepto que no tenía acné.

Gracias a las expresiones faciales y el lenguaje corporal, Chu Yi percibió que era posible que tuviera que mover su equipaje nuevamente.

—¿De quién es la maleta? —Tal como esperaba, sin acné abrió la boca.

Probablemente porque tenía un temperamento similar al de acné, lo ignoró a él y señaló directamente la maleta abierta de Chu Yi.

—Mía. —La infelicidad de Chu Yi se intensificó nuevamente.

No sabía si era porque no había sido perseguido, robado, ridiculizado o golpeado este año. De repente, ya no pudo soportar esa actitud.

En el pasado, definitivamente habría quitado su maleta nuevamente; pero en muchas cosas, los humanos eran animales cambiantes. Solo había pasado un año, pero ahora estaba irritado y enojado por algo tan insignificante.

El buen humor en el camino fue destruido por estas dos personas.

—Quiero esta cama —dijo Sin Acné—. Cámbiate.

Chu Yi lo miró, sin hablar ni moverse.

Sin Acné esperó unos segundos, suspiró y extendió la mano para agarrar su maleta.

Chu Yi se levantó de repente, le agarró la muñeca y la apretó antes de que el otro pudiera reaccionar.

Sin Acné se enderezó de inmediato, la expresión de su rostro cambió y frunció las cejas.

—Tú —Chu Yi lo miró fijamente—. Cámbiate.

La expresión de Sin Acné obviamente era más de sorpresa que dolor, y Acné volteó a mirarlos, sorprendido.

—Yo dormiré aquí. —Chu Yi le soltó la mano cuando terminó de hablar.

Sin Acné se sacudió la muñeca, lo miró de nuevo, y colocó su maleta en la cama inferior.

—Te llamas Chu Yi, ¿verdad? —preguntó Acne.

—Sí —respondió Chu Yi.

—Mi nombre es Li Ziqiang —dijo Acné.

«Conozco a tu hermano Li Zihao

—Hola —dijo Chu Yi.

—Zhang Qiang. —Sin Acné también se presentó.

Había tantas palabras en el mundo, ¿por qué tenían los dos que llamarse Qiang (fuerte)? ¿No podía llamarse uno Zhuang (fuerte/robusto)?

—Hola. —Zhang Qiang también lo saludó.

Después de eso, los tres se quedaron en un incómodo silencio.

Chu Yi no lo soportó. Se levantó y guardó su equipaje en el gabinete, y dejó su toalla, taza, y demás cosas de aseo sobre la cama. Después de marcarla, salió del dormitorio.

En el trayecto, pudo ver a muchos estudiantes nuevos. Había mayores como los dos Qiang, pero también había muchos chicos que lucían inocentes a primera vista.

Cuando llegó a la entrada de la escuela, el estado de ánimo de Chu Yi repuntó lentamente.

Sacó su teléfono, abrió su bloc de notas y miró el contenido.

[En la parada de autobús frente a la escuela, abordar el autobús y tras siete paradas, cambiar a otro autobús y aguardar cinco paradas. Después de bajarse del autobús, avanzar 200 metros y girar a la izquierda. Es la calle de la Barbacoa Xiao Li.]

Era un trayecto largo. Chu Yi se topó con la hora pico de la tarde. Tuvo que apretujarse entre la multitud del autobús. A Chu Yi le pareció que el trayecto era más largo que en el tren. Más tarde, el espacio estaba tan abarrotado que no podía respirar bien. Tuvo que reunir toda su resolución para soportar el viaje.

Después de bajarse del autobús, compró una botella de té negro helado y se bebió más de la mitad de un sorbo, luego avanzó lentamente.

[Avanzar 200 metros.]

Mientras caminaba, miró a su alrededor.

Había visto este escenario innumerables veces en su teléfono, y ahora, cuando caminaba por allí, la vaga familiaridad le pareció mística.

Un lugar en el que nunca antes había estado.

Le era tan familiar porque Yan Hang estaba aquí.

Había una tienda de mascotas en la intersección más adelante, giró a la izquierda y siguió adelante, y encontró la Barbacoa Xiao Li.

Chu Yi se detuvo.

Estaba nervioso.

¿Por qué estaba nervioso?

Era solo un restaurante de barbacoa, y era imposible que Yan Hang estuviera allí en ese momento.

Pero aun así estaba nervioso. La tensión repentina le dio ganas de ir al baño.

«Perrito rústico, ¿por qué eres tan inútil?»


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