Moneda de la Suerte 28

Fue solo después de caer al suelo del ring, que Chu Yi comprendió que el “dong” del entrenador He era la campana de inicio del combate.

—La cuenta. —El entrenador se agarró a la barandilla.

«¿Están contando

Chu Yi se levantó de un salto antes de que su oponente se acercara a contar los segundos que llevaba caído.

El chico todavía tenía una expresión arrogante, probablemente se sentía victorioso por haber derribado al monje al suelo de un puñetazo, y sus ojos estaban llenos de desdén.

—Presta atención al ritmo de tus pies—dijo el entrenador desde un costado.

«¿Ritmo de mis pies

«¿Qué ritmo?»

Nunca había practicado el ritmo ni otros movimientos.

Solo golpeaba el saco de arena todos los días…

Pero, como monje barrendero, realizaba varios movimientos para barrer el suelo.

Quinientos yuanes. No solo quinientos, sino quinientos cada mes.

—¡Dong! —gritó el entrenador de nuevo.

Esta vez no se quedó congelado, pero después de todo, no tenía experiencia de combate real, solo pudo levantar rápidamente el brazo para bloquear cuando el otro chico volvió a lanzar un puñetazo.

De hecho, si no fuera por el “Dong” anterior, que no sabía qué significaba, debería haber podido detener el primer golpe. No tenía experiencia real de combate, pero tenía mucha experiencia en ser golpeado.

Cuando el chico lanzó un puñetazo por segunda vez, Chu Yi se inclinó y evadió, luego se enderezó y rápidamente aprovechó el movimiento para lanzar un golpe ascendente.

Desde ese ángulo, el otro chico pudo protegerse, pero el golpe de Chu Yi fue muy poderoso. Después de todo, era el monje barrendero. Su puño pasó directamente entre los puños defensivos del chico y lo alcanzó en la barbilla.

—¡Uno! —gritó el entrenador.

Chu Yi supuso que estaba contando los puntos, pero cuando gritaba así, sonaba como en el entrenamiento militar, cuando el instructor gritaba todos debían lanzar una patada…

El otro chico lanzó otro golpe, y Chu Yi inmediatamente se defendió, así que ese golpe impactó en su guante.

Pero fue inmediatamente seguido de otro puñetazo, que le golpeó el pecho, y luego otro puñetazo en el brazo. Su postura defensiva se alteró y finalmente recibió un puñetazo en la cara.

Tenía la desventaja de que su forma de pelear era de aficionado.

Chu Yi había decidido pelear por los quinientos yuanes.

El otro chico solo había practicado durante unos meses y Chu Yi tampoco había estado inactivo durante esos meses, conocía los movimientos básicos, pero no sabía cómo usarlos.

El chico ya le había demostrado sus movimientos, solo debía imitarlo.

Imitó la postura del chico, saltando alternativamente con el pie izquierdo y derecho, luego lanzó un gancho derecho a la cara y se defendió con el puño izquierdo. Lanzó otro gancho derecho al pecho y luego siguió con un gancho izquierdo, pero no al brazo del chico, lo golpeó en la cabeza, y cuando el chico tembló, lo alcanzó en la cara con un gancho derecho directo al mismo tiempo.

Un combo de golpes.

—¡Excelente! —gritó Xiao Lin.

—¡Bien! —aplaudió el entrenador.

El chico recibió en ataque la versión mejorada de su movimiento, e insatisfecho, inmediatamente devolvió el ataque.

Chu Yi retrocedió rápidamente a la esquina del ring, y el entrenador He aplaudió: —¡No sigas retrocediendo! ¡Ataca y barre el piso con él!

Inmediatamente repitió el ataque de antes, y aunque no ejecutó los movimientos de la forma estándar, sí alcanzó a golpear.

Chu Yi tenía mucha experiencia en recibir golpizas. Siempre prestaba atención a las acciones de su oponente cuando lo golpeaban. Aunque era para protegerse de antemano, ese tipo de experiencia era bastante útil en este tipo de situaciones de batalla.

Después de dos rondas de ataque, el otro chico se puso un poco ansioso. Chu Yi pudo ver que sus saltos no eran tan estables como antes. Cuando quiso aprovechar la oportunidad para lanzar otro ataque, el entrenador enemigo gritó: —¡Carajo! La primera ronda terminó.

—Eh, ¿tan… rápido? —Chu Yi se quedó atónito, luego volvió a mirar al entrenador He.

—Ven aquí. —El entrenador le hizo una seña.

Cuando se acercó a la esquina del ring, el entrenador le mostró un pulgar hacia arriba: —Puedo ver que tienes talento.

—¿Cuántas rondas? —preguntó Chu Yi.

—Para los novatos, dos rondas son suficientes. Diviértanse y aprendan el uno del otro. —El entrenador He inclinó la cabeza hacia Xiao Lin—. Díle.

—Peleaste bien y aprendiste muy rápido —dijo Xiao Lin—. No sigas retrocediendo cuando esquivas. Trata de agacharte, eres… bajo, y puedes aprovecharlo. De hecho, él no es muy bueno en defenderse.

—Mm. —Chu Yi asintió.

—Lo otro es mantener la calma. Me parece que estás bastante calmado. —Xiao Lin miró al otro chico—. Ese chico está un poco ansioso. Si se precipita, es fácil que sus movimientos se deformen. Obsérvalo y ataca más desde abajo.

—Bien. —Chu Yi entrechocó los guantes.

«¿Calmado?» Por supuesto que estaba calmado. Veía muchas escenas de este tipo, y siempre era él el receptor, era difícil no mantener la calma después de tantos años de entrenamiento.

—Quinientos yuanes. —Xiao Lin le dio una palmada en el hombro.

—Quinientos yuanes. —Chu Yi saltó al frente.

Sería genial si Yan Hang estuviera allí.

Si Yan Hang pudiera ver cómo luchaba contra ese chico ahora, se sorprendería.

Sus movimientos ciertamente no eran tan buenos como los del otro chico, pero cada uno de sus golpes era firme, y la sensación que le daban era completamente diferente a cuando peleó con Liang Bing.

Aunque en aquél momento sentía insatisfacción, provocación y desprecio, no sentía furia ni miedo, solo se sentía deshinibido.

Durante la segunda ronda del “Dong”, alcanzó a golpear al chico.

Fue un total de dos rondas, cada una de tres minutos, más un minuto de descanso, era en total menos de diez minutos de lucha, pero Chu Yi ya sentía que estaba sudando.

El entrenador comprobó los puntos con su archirival, y le otorgaron un punto extra a Chu Yi.

—¿Cómo contaste? —preguntó el entrenador rival.

—Uno, dos, tres. —El entrenador se rió—. ¿Qué te parece mi monje barrendero?

—Su postura no es muy buena, ¿no practica contigo? —El rival observó a Chu Yi.

—No tiene dinero —contestó el entrenador—. Trabaja aquí.

El rival miró a Chu Yi con sorpresa: —Joven, ¿quieres practicar conmigo? No te cobraré.

—No. —Chu Yi sonrió—. Solo quiero… trabajar. A-acabo de recibir… un aumento de salario.

El entrenador He mantuvo su palabra. Había dicho que si ganaba, le daría un aumento de 500 yuanes, y realmente le aumentó. Y no había cambiado de opinión después de dos o tres meses. Chu Yi se había convertido en el monje barrendero mejor pagado con las horas de trabajo más cortas en el gimnasio.

Era muy rico.

Cambió su paquete de datos de la compañía telefónica para poder seguir buscando pistas sobre la “Barbacoa Xiao Li” desde su casa, sin problemas.

No existían atajos, solo podía usar el método más tonto. Buscaba todas las ciudades en la aplicación de reseñas, una por una, y observaba cuidadosamente las imágenes de cada restaurante Xiao Li que encontraba.

Algunos tenían fotos de la fachada, y las comparaba con la foto de Yan Hang. Si no tenían imágenes de la fachada, escribía la dirección en el buscador, y si no aparecía tampoco ninguna imagen de la fachada, se fijaba en el mapa panorámico.

Era como un programa que debía completar, a diario. No sentía desilusión ni expectativas, sencillamente no se detendría hasta que lo encuentre.

Era la primera vez en su vida que se esforzaba tanto en algo.

Si esa energía la hubiera utilizado para estudiar, definitivamente no tendría problemas para tomar el examen de ingreso a la universidad.

—Iré a trabajar pasado mañana —dijo su mamá mientras comían.

Chu Yi miró a su madre y sintió que había pasado mucho tiempo desde que escuchó su voz. Estaba en la escuela durante el día y solo almorzaba en casa. Después de la escuela, iba al gimnasio. Cuando regresaba a casa, toda la familia ya estaba dormida.

—¿A dónde? —preguntó la abuela.

—Mi colega en la embotelladora me presentó en una tienda que vende purificadores de agua —dijo su madre—. Tendré un salario base todos los meses y comisiones por cada purificador que venda.

—¿Vendiendo purificadores de agua? —La abuela se rio—. ¿Cuánto dinero puedes ganar? ¿Con esa cara puedes vender algo?

—¿Por qué no… vas tú, abuela? —Chu Yi miró a su abuela.

Su madre se quedó atónita y lo miró.

Su abuela también estaba muy sorprendida, y se quedó atónita durante al menos tres segundos antes de agitar la mano con los palillos en dirección a la cabeza de Chu Yi.

Él le sujetó la mano.

—¿Cómo te atreves? —gritó la abuela, y se levantó del taburete para arrojarlo.

Chu Yi pateó el taburete antes que lo alzara.

—¿Viste a tu hijo? —La abuela estaba tan sorprendida que alzó mucho la voz, mirando a su madre, mientras señalaba a Chu Yi—. ¿Cómo lo educaste?

—No lo eduqué yo. —Su mamá siguió comiendo—. Hace mucho que está fuera de control, y no tengo ganas de ocuparme de él.

El abuelo, que no había hablado, de repente se levantó de un salto y sujetó el borde de la mesa.

Volcó la mesa y los platos cayeron al suelo.

Toda la familia se quedó en su lugar, mirando al abuelo.

A Chu Yi le pareció que su abuelo probablemente no sabía lo que estaba haciendo, ni lo que quería expresar. De todos modos, a menudo lo hacía de repente, en un estado de confusión.

Luego se quedaba allí parado, sin saber qué hacer a continuación.

Chu Yi se levantó, agarró su teléfono y salió.

Todavía era temprano para las clases de la tarde y no tenía otro lugar adonde ir, así que fue al río.

El viento del norte soplaba muy rápido. Chu Yi prestaba mucha atención al clima en los años anteriores. No le gustaba mucho el invierno porque sus dos chaquetas de plumas, que ya tenían muchos años, no lo aislaban del viento, y el invierno era demasiado atormentador para él.

Pero este año no prestó mucha atención. Cuando el viento otoñal se volvió frío o cuando soplaba el viento del norte, no le prestó atención. Tal vez porque en secreto compró dos o tres prendas nuevas este año y no sentía el frío.

También era posible que tuviera demasiadas cosas en la mente y que no tuviera espacio para reflexionar sobre el clima.

Estaba ocupado trabajando a tiempo parcial, ocupado boxeando, ocupado buscando la barbacoa Xiao Li.

Si Xiao Li sabía que alguien buscaba su restaurante de barbacoa con tanta insistencia todos los días, se sentiría muy conmovido. Entonces Chu Yi le pediría a Xiao Li que le diera una tarjeta VIP para comer brochetas.

Chu Yi abrió los brazos y avanzó contra el viento. Sacó su teléfono y tomó algunas fotos del paisaje ribereño, evitando la orilla del río.

La basura que habían limpiado de la orilla del río, había vuelto.

Chu Yi observó la gran zona de basura. Afortunadamente ahora hacía frío y no se percibían los olores.

Se dio la vuelta y allí estaba el hueco del árbol, esperándolo en silencio.

—No quiero celebrar… el Año Nuevo. —Cuando metió la cara en el hueco del árbol, le pareció que se había vuelto más alto. Aunque no le costó tanto trabajo como a Yan Hang antes, tuvo que encorvarse bastante—. Quiero que… el examen de ingreso al… instituto sea rápido. Quiero ir… a una escuela le-lejana, y jugar… conseguir un trabajo… e irme de vacaciones cu-cuando esté libre.

Después de hablar, no pudo más que reír y se sintió liberado.

—Si me voy. —Tocó el tronco—. Pensaré en ti. Tú conoces… todos mis se-secretos… árbol espiritual.

Después de pensarlo un momento, sacó la moneda con su pequeña chaqueta de cuero y la presionó contra el tronco del árbol: —Esta es la mo-moneda de la suerte. Conozcanse.

Después de hablar, esperó un rato, y después de que los dos se conocieron, se guardó la moneda en el bolsillo, se volvió para apoyarse contra el tronco del árbol y suspiró suavemente.

El ambiente en la escuela era muy tenso. En tercer grado no tenía clases de autoestudio y además habían cancelado las clases de educación física. Solo Chu Yi estaba tranquilo.

Solo escuchaba las clases para asegurarse de que al menos pudiera acceder a un instituto técnico o algo por el estilo, por lo demás, se la pasaba perdido en sus pensamientos.

Ahora ya nadie se reía de sus calificaciones, nadie hablaba de lo que le pasaría si no pasaba el examen de ingreso al instituto. A Chu Yi le parecía muy bien. Ni siquiera su madre había preguntado sobre sus resultados del examen de mitad de período, y pronto haría el examen final.

Cuando fue al gimnasio, el entrenador le preguntó: —¿Vas a ir al instituto el año que viene?

—Mm. —Chu Yi asintió mientras agarraba el trapeador.

—Entonces tienes que cambiarte el nombre a Gao Yi[1] —dijo el entrenador He—. Todavía te queda medio año. ¿Seguirás trabajando? No tendrás tiempo para estudiar.

—Yo no… estudio —dijo Chu Yi—. Es… una pérdida de tiempo. Y lleva tiempo.

—¿A tu familia no le importa? —preguntó el entrenador.

—No les… importa. —Chuyi sonrió.

—Los jóvenes tienen ideas propias —dijo el entrenador He—. Pero está bien, así podrás andar tu propio camino, y nadie podrá quejarse.

—Andar… mi propio camino —dijo Chu Yi.

«Andar mi camino

Nunca había tenido tanta energía como ahora, no solo andar, podía correr.

Cuando corrió al auto de su tía, ella suspiró en cuanto lo vio: —Luces tan diferente cada vez que te veo. Si no fuera porque me envías una selfie todos los meses, no te reconocería.

—Soy a-atractivo, ¿no? —preguntó Chu Yi.

—Muy atractivo y genial —dijo su tía con una sonrisa, y señaló el asiento trasero—. Traje algunos regalos de Año Nuevo para tu familia. Aunque creo que a nadie le importa esto, ¿verdad?

—A mí sí —dijo Chu Yi—. Yo solía… comprar todo.

—¿No estás ocupado ahorrando dinero para ser el hombre más rico? Acéptalos —dijo su tía—. Llámame cuando tengas tiempo durante el Año Nuevo. Te invitaré una gran comida.

—Mm. —Chu Yi abrió la puerta trasera del coche y sacó una gran bolsa de decoraciones de Año Nuevo.

Si un día realmente lograba irse de allí, echaría muchísimo de menos a sus abuelos paternos y su tía.

La gente era muy extraña. Este lugar poseía demasiados recuerdos oscuros para él, pero al final, todo lo que podía recordar eran las cosas buenas.

Sus abuelos paternos eran muy buenos con él, su tía era muy buena con él, el entrenador He, Xiao Lin y la recepcionista eran muy buenos con él.

Y Yan Hang.

En años anteriores, su papá regresaba con algo de dinero y su compañía enviaba algunas cosas de Año Nuevo, él hacía recados, compraba algunas cosas, encendía cohetes en la víspera de Año Nuevo, comía aturdido y luego comía con sus otras tías y tíos, donde había algunas discusiones. E incluso, si el ambiente era el adecuado, peleaban a golpes. Y entonces el Año Nuevo Lunar se acababa.

Este año no sería tan complicado, porque la situación en su casa no era apta para celebrar el Año Nuevo Lunar.

Chu Yi compró una bufanda a su madre. No sabía por qué. Tenía la intención de buscar la tienda conde había comprado la otra en el pasado, pero era antigua y la habían demolido.

La bufanda de su mamá, los dos paquetes de cigarrillos para la abuela y un gorro grueso para su abuelo no eran costosos, pero esta era la primera vez que compraba regalos para su familia desde que su madre había devuelto aquella bufanda.

También sacó mil yuanes[2] del dinero que había ahorrado, los guardó en un sobre rojo y lo colocó en medio de la bufanda.

Después de comer la cena de víspera del Año Nuevo, sacó la bolsa de regalos y la puso sobre la mesa.

—Esto es para… la abuela. —Sacó los cigarrillos—. En el futuro… fuma menos.

—¿Y por eso me compras cigarrillos? —La abuela hizo una mueca, agarró los paquetes y los miró, y luego volvió a hablar—: Ahora que eres rico, solo quieres presumir ante tu abuela.

—Los compré en el… quiosco. —Chu Yi miró a su abuela—. Puedes… devolverlos y cambiarlos… por dinero.

Antes de que pudiera sacar el sombrero, el abuelo metió la mano en la bolsa y lo sacó él mismo: —Este sombrero está bien, pero no es tan bueno como el que uso ahora. Las cosas de ahora no son tan buenas. He usado este sombrero por más de diez años y no se ha roto.

—Si no lo quieres, devuélveselo —dijo su mamá.

Chu Yi colocó la caja con la bufanda frente a su madre: —Feliz… Año Nuevo.

Su madre lo miró, abrió la caja y frunció el ceño al ver la bufanda dentro. La miró un rato antes de sacarla y suspiró cuando vio el sobre rojo debajo.

Ya no tenía más regalos.

Excepto el de su papá.

Chu Yi no dijo nada más. Agarró el control remoto, encendió la televisión y miró aturdido la Gala del Festival de Primavera.

~~~

—Enciéndelo… —Yan Hang le gritó a Choi Yi. Estaba parado en la ladera de la montaña con un petardo, esperando que Choi Yi lo encendiera en el otro extremo.

La jefatura de la comunidad había despejado un espacio en la ladera de la montaña para los inquilinos se reunieran a encender petardos. En ese momento, por todas partes resonaban los petardos, pero ellos todavía no encendían los suyos.

—Esta mecha es un poco corta… —gritó Choi Yi, estudiándola—. La haré un poco más larga…

—¡Lao Cui! —Yan Hang no sabía qué hacer—. Realmente no me di cuenta que eras tan cobarde…

—Es ser cauteloso, ¿y si muero? —gritó Choi Yi.

—¡Lo haré yo! —Yan Hang dejó el palo en el suelo, se acercó y gritó al oído de Choi Yi—: ¡Ve a levantarlo!

Choi Yi fue a recoger el palo.

De hecho, se podía dejar en el suelo, pero por alguna razón la gente de esta comunidad los levantaba con un palo. ¿Probablemente era una costumbre comunitaria?

Yan Hang miró la mecha. De hecho, sí era un poco corta. Posiblemente se volaría la mano si la prendía directamente con el encendedor. Sacó un cigarrillo y lo encendió, y luego tocó la mecha con la colilla.

La mecha no solo era corta, sino que también ardía extremadamente rápido, lo que superó con creces las expectativas de Yan Hang. Cuando vio las chispas, rápidamente arrojó los petardos a un lado.

Pero no prestó atención en qué dirección los arrojaba y los lanzó hacia Choi Yi.

Cuando explotaron los petardos, Choi Yi saltó, dio media vuelta y corrió con el palo en la mano.

Yan Hang estaba atónito. No pudo más que reír a carcajadas. Se puso en cuclillas en el suelo y miró a Choi Yi, riendo, apenas podía ponerse de pie.

Choi Yi corrió más de diez metros antes de recordar tirar el palo al suelo. Corrió de vuelta y le dio una patada en el trasero: —¡Jodido mocoso! ¡Lo hiciste a propósito!

—Abogado Cui. —Yan Hang no podía parar de reír—. Realmente me abriste los ojos hoy. Nunca había visto a un adulto tan temeroso de los petardos.

—¡Vamos! —Choi Yi lo tironeó de la ropa—. Vamos a cenar.

La cena de Nochevieja la prepararon en la casa de Choi Yi, solo ellos dos, nadie más.

Yan Hang elaboró una lista y Choi Yi compró todos los ingredientes necesarios. Le tomó dos horas preparar todos los platillos.

Hacía mucho que no dedicaba tanto tiempo a cocinar. En la víspera del Año Nuevo, su padre y él solían salir a comer a algún restaurante. Era más animado y tenía un ambiente festivo de Año Nuevo.

Este año se preguntó continuamente cómo debería celebrar el Año Nuevo solo. Y si debería solicitar al jefe de meseros un turno de 30 horas, pero no esperaba que Choi Yi estuviera solo.

¿Era huérfano como su papá?

¿O su casa estaba demasiado lejos para ir a visitar?

¿O había peleado con su familia?

No preguntó. Estaba acostumbrado a no preguntar nada.

—No he ido a casa durante muchos años. —Choi Yi levantó su copa de vino—. Es la primera vez en muchos años que no estoy solo en la celebración del Año Nuevo.

Yan Hang entrechocó su copa con él.

—Gracias —dijo Choi Yi.

—De nada. —Yan Hang tomó un sorbo de vino.

Choi Yi tenía el mismo hábito que su padre. Con la cena abundante, bebía licor de sorgo para el Año Nuevo Lunar.

Después de comer, Choi Yi se sentó en el sofá y le hizo una seña: —Vamos, hazme una reverencia.

—¿No es exagerado llevarlo a ese extremo? —Yan Hang se acercó y se sentó a su lado.

Choi Yi se rió, sacó dos sobres rojos de su bolsillo y le entregó uno: —Este es el dinero de la suerte de mi parte.

—Gracias, tío. —Yan Hang lo aceptó—. Tío Cui, Feliz Año Nuevo.

—Este es de parte de tu papá. —Choi Yi le entregó el otro sobre rojo—. Dijo que te lo diera cuando cumplieras 22 años.

Yan Hang estaba atónito y observó el sobre rojo durante mucho tiempo. Los ojos le ardieron repentinamente.

«Si fueras a graduarte de la universidad, empezarías a trabajar a los 22 años. Entonces ya no te daré dinero de Año Nuevo.» Yan Hang ya no recordaba cuándo su papá había dicho eso.

No abrió los sobres rojos de Choi Yi y su padre. Después de ver la Gala del Festival de Primavera con Choi Yi y regresar a su residencia, metió los sobres rojos debajo de la almohada.

Era más de la medianoche, y el sonido de los petardos afuera, que en principio no era demasiado fuerte, fue extinguiéndose lentamente.

Yan Hang se paró en el balcón, mirando la montaña cubierta por un leve humo.

Había pasado otro año.

Realmente era un año inolvidable.

Encendió un cigarrillo y se sentó en la silla a su lado. Miró el cielo nocturno, perdido en sus pensamientos y tocó suavemente la piedrita en su tobillo. De paso tocó el hilo rojo, y comprobó el desgaste.

Sin embargo, el hilo que Chu Yi había elegido era excelente. Era muy fino, pero, salvo un poco de pelusa, estaba intacto.

Chu Yi.

Yan Hang acomodó las piernas en el borde del balcón y miró la piedrita.

«¿Qué estás haciendo ahora, Chu Yi?»

~~~

«Barbacoa Xiao Li

Chu Yi estaba acostado en la cama. El gimnasio estaba cerrado por las festividades. No necesitaba ir a la escuela ni al gimnasio, así que tenía que quedarse en casa.

Afuera se oía el sonido de los petardos, muy animado.

Solo su familia ni siquiera compró petardos este año.

«Barbacoa Xiao Li

Ya no recordaba cuál era la primera ciudad que había revisado. En resumen, su cuaderno que tenía a la mano, a excepción de las notas que escribía, enlistaba todas las barbacoas Xiao Li de todo el país.

«¿Dónde está Yan Hang

«¿Será en la próxima barbacoa Xiao Li, o en esas barbacoas Xiao Li en su cuaderno?»

«¿Dónde está Yan Hang? ¿Dónde está Yan Hang? Yan Hang está en esa barbacoa de Xiao Li…»

Chu Yi siguió cantando mentalmente, como grabación.

Esta era la sexta barbacoa Xiao Li de hoy.

Chu Yi suspiró levemente e hizo clic en otra foto de la barbacoa Xiao Li.

Un montón de barbacoa.

Todo tipo de carnes, todo tipo de platillos, todo tipo de mariscos…

Luego había una fotografía de una puerta pintada de rojo con cuatro caracteres negros escritos encima: [Barbacoa Xiao Li]

Después de echar un vistazo, las manos de Chu Yi temblaron de repente.

«¡Yan Hang está justo allí! ¡¡¡¡¡¡Esa es la barbacoa Xiao Li! ! ! ! ! ! !»

~~~

[1] Gao (高) Es escuela de nivel superior, preparatoria, o instituto. Recordemos que Chu Yi significa primer año de la escuela secundaria, por eso ahora que pasará al instituto debe cambiarse el nombre a Primer año del instituto (Gao Yi). 🤣

[2] 1000 yuanes = 155 dólares


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