Esclavo Corporativo V2-12

Hago Planes

Yua llegó corriendo hasta Seiichirou, y tal vez era porque la veía bajo la brillante luz del sol, o tal vez porque llevaba una ropa diferente, pero lucía igual que cualquier otra chica de Japón.

—¿Realmente vienes a la iglesia, Kondou-san?

Llegó corriendo enfrente de Seiichirou, se detuvo y le mostró una sonrisa encantadora. Seiichirou respondió con una débil sonrisa, pensando lo agradable que era ser joven, ya que a ella ni siquiera le faltaba el aliento.

—Te lo dije, ¿no?

—Bueno, me refiero a que te he estado buscando por todos lados y no podía encontrarte. Entonces, ¿por qué estás aquí hoy? No dijiste que no venías a esta parte de la iglesia?

—Estoy aquí para una inspección. Pero ¿por qué estás aquí, Shiraishi-san?

Yua Shiraishi era la Santa. Así que, ¿por qué estaba en el orfanato en lugar de la capilla o la clínica? Seiichirou escuchó que estaba trabajando en la iglesia utilizando sus poderes purificadores y magia restaurativa, así que se preguntaba por qué estaba allí.

—Oh, últimamente también ayudo en el orfanato.

«Pero ¿por qué…?» pensó Seiichirou, un poco extrañado mientras luchaba por contener el ceño fruncido.

¿Por qué haría trabajos diferentes cuando era necesaria por sus poderes únicos como la Santa? ¿No conocía el término “la persona correcta para el trabajo correcto”? ¿No entendía que cualquiera podía ayudar en el orfanato pero solo ella podía hacer purificaciones? Esos pensamientos cruzaron la mente de Seiichirou, pero no los expresó en voz alta, al recordar que estaba tratando con una chica menor de edad, sin obligaciones laborales.

—… ¿en serio?

—Sí. Pero el orfanato aquí es…

Justo cuando Yua estaba a punto de decir algo, una mano blanca apareció entre ambos.

—Eeeh… disculpen.

—¿? —Seiichirou y Yua miraron al propietario de la mano. Los ojos castaños de ambos se enfocaron en la cabeza color verde hierba.

—…¿No parecen llevarse mal…? —preguntó Celio, mirándolos con confusión.

—¿Eh?

—¿Qué?

De nuevo, Seiichirou y Yua inclinaron las cabezas y se miraron confundidos. Ante esa visión, Celio se congeló, y sus grandes ojos de largas pestañas se agrandaron aún más.

Cuando preguntó si él y Yua se llevaban mal, la respuesta honesta de Seiichirou habría sido que nunca se habían llevado mal. Aunque francamente la encontraba problemática, no la odiaba.

Al principio, Yua estaba tan emocionada por este otro mundo que se olvidó por completo de Seiichirou, pero tampoco lo odiaba. Aun más, actualmente lo consideraba como “un adulto confiable de su mundo”.

A Seiichirou también le parecía que la Santa Yua era un buen peón, mientras lo escuchara obedientemente y no hiciera nada innecesario. Como tal, los dos nunca se habían llevado mal ni habían tenido problemas en el pasado. Sin embargo, al escuchar eso, la complexión de Celio palideció tremendamente.

—¿Eh?… p-pero ese sujeto… es él quien socavó la autoridad de la Santa.

¿Se refería al proyecto de colocar una barrera alrededor del Bosque Mágico y el plan para abolir el ritual de invocación de la Santa?

—¿Eh? ¿Por qué eso ocasionaría que yo y Kondou-san no nos lleváramos bien?

Yua miró al espantado Celio con ojos puros e inocentes, realmente confundida.

—¿Por qué? Bueno, porque entonces la importancia de ser una Santa se…

—¡Síp! Una vez que eso se acabe, puedo regresar a mi mundo. ¡Estoy tan feliz!

Esta vez, Celio se congeló completamente.

Oh, Seiichirou lo entendió. Aparentemente la razón por la que la gente trataba a Seiichirou como un enemigo era porque intentaba borrar la importancia de la Santa, el objeto de su fe. Así que lo consideraban un enemigo de la Santa. Seiichirou ya había pensado que era extraño que fueran tan groseros con un oficial del palacio, pero ahora todo tenía sentido.

—Shiraishi-san, aunque la barrera funcione, no significa que puedas marcharte de inmediato —dijo, solo para asegurarse que Yua realmente entendía; aunque sabía que sí, Seiichirou decidió recordárselo.

—¡Oh, lo sé~! ¡También tienen que perfeccionar la magia para nuestro regreso! ¡Me esforzaré para ayudarte con eso cuando termine la purificación!

Al ver a Yua apretando los puños con tanto entusiasmo, Seiichirou se pregunto si sería seguro que conociera a East. Aunque no era tan grave como East, Yua también tendía a obsesionarse con las cosas, cuando se fijaba un objetivo. No pudo evitar sentir que si los dos se conocían, crearían una química desagradable.

«Bueno, dejemos eso de lado por el momento. Aún necesito completar por lo que vine.»

¿Visitas el orfanato con frecuencia, Shiraishi-san?

—¿Eh? No, esta es apenas la cuarta vez.

Aparentemente había conocido a algunos huérfanos que fueron a ver a la Santa a la capilla y se interesaron en ella.

—Oh, y este orfanato es…

Al escucharlo, pareció recordar lo que había estado a punto de decir antes.

—¿Sí? ¿Cuál es el problema?

Tal vez porque él no actuaba malhumorado enfrente de ella o porque lo consideraba alguien cercano, que decidió revelarle este secreto. Al menos, eso es lo que Seiichirou pensó mientras escuchaba atentamente.

—¡No están educando a los niños en absoluto!

—… ¿perdón? —respondió Seiichirou, parpadeando confundido.

El rostro de Yua se sonrojó de agitación mientras continuaba.

—¡Ni siquiera los dejan ir a la escuela y solo los ponen a hacer trabajo manual todos los días! ¡No creo que sea bueno para el futuro de los niños!

Yua vio la vida comunal del orfanato, donde los niños mayores cuidaban de los más jóvenes, y limpiaban, lavaban, cocinaban, etc. Había algunos pocos aprendices como Celio, y algunas mujeres de la ciudad ayudaban, pero los niños principalmente cuidaban de sí mismos y se mantenían ocupados.

—…Shiraishi-san.

Seiichirou estaba a punto de decir algo, pero Yua lo detuvo con una sacudida de cabeza.

—Sé que no todos pueden ir a la escuela.

Al menos lo entendía.

—Pero es una lástima que tengan que trabajar tanto desde tan jóvenes solo porque no tienen padres y no tienen la oportunidad de aprender…

Los niños que Seiichirou conocía en la ciudad, aunque tenían madres, trabajaban desde una edad temprana y no iban a la escuela debido a la muerte de sus padres. Había muchos niños así en la parte más pobre de la ciudad. Era esa clase de país en este otro mundo. Ella no debería compararlo al Japón moderno.

Sin embargo, Seiichirou también estaba de acuerdo con parte de lo que Yua intentaba decir. —No hay libertad para elegir una profesión. —Ese era el problema que le molestaba. En otras palabras, era un desperdicio.

Era un desperdicio de talento. El país se veía perjudicado en que no contaran con gente talentosa solo debido a su nacimiento o crianza. Sigma era definitivamente talentoso, y el poder mágico de los niños del orfanato también era valioso.

—Así que me estaba preguntando si podría hacer algo al respecto…

Al ser la Santa, Seiichirou estaba seguro que Yua tenía muchas más cosas de las que necesitaba ocuparse primero.

—La Santa es muy amable… pero es imposible.

Al darse la vuelta ante la voz, resultó ser Celio, que al parecer se había liberado de su estado de inmovilidad, al fin, y su atractiva cara estaba contorsionada.

—El orfanato no dispone del tiempo o el dinero. Nosotros incluso tenemos que hacer nuestra propia lavandería y limpieza.

—Pero… ¿no tenías también un trabajo soñado cuando eras niño, Celio?

—Eso…

—Un niñito en el orfanato me dijo “Quiero ser un mago y trabajar en el palacio cuando crezca”. Algunos dijeron que querían ser caballeros. Creo que es injusto vivir en un mundo donde esos sueños no pueden hacerse realidad solo debido a su nacimiento o crianza.

—El mundo de la Santa debe haber sido… muy pacífico.

—Incluso en mi mundo hay guerras, discriminación y huérfanos. Pero todos tienen la oportunidad de estudiar y los que se esfuerzan lo suficiente pueden volver realidad sus sueños. Desearía que la gente aquí pudiera hacer lo mismo.

—Es imposible… porque… —Los ojos de Celio se arrasaron de lágrimas.

—No puedo hacerlo todo de una vez, pero vale la pena considerarlo —dijo Seiichirou mientras garabateaba con su bolígrafo mágico en un trozo de papel que sostenía, con los ojos enfocados—. Tal vez sea difícil expandir los servicios educativos inmediatamente, pero existe una forma de abrir una escuela privada para los que no puedan ir a las normales. Utilizando la iglesia como base, la confianza del público en la iglesia aumentará, igual que el número de fieles. Si el interés del público aumenta, tal vez incremente el número de voluntarios en la iglesia, aunque solo es mi fantasía.

—¿¡Q-qué!? Es imposible que funcione…

—¡Vaya! ¡Increíble! ¿Un aula al aire libre, verdad!

—¡S-santa…! ¿Y qué pasa con los materiales de enseñanza? ¿Cuánta gente cree que hay en el orfanato? ¡No puede proveerlos a todos! ¿Y qué hay del trabajo en el orfanato, eh?

—No tenemos que proveerlos a todos. Podemos disminuir la cantidad de materiales haciendo que tomen turnos.

—¿Tomen turnos…?

Seiichirou le mostró la nota que había dibujado en el papel.

—Así, podemos dividir a los niños en tres grupos. Los martes, el primer grupo tendrá clases, y el segundo y tercero trabajarán. El siguiente día, los miércoles, el segundo grupo tendrá clases, y el primero y tercero trabajarán.

Este mundo tenía seis días a la semana, así que si alguien no estaba acostumbrado a estudiar, hacerlo dos veces a la semana sería mejor que todos los días. Si utilizaban los materiales en ese orden, solo necesitaban un tercio de la cantidad total.

—Creo que sería mejor enfocarse en enseñar lectura, escritura y cálculo.

—Sí, pero hay otros trabajos necesarios… —Celio intentó debatir.

—Nada progresa rápido. Sin embargo, ser capaz de leer, escribir y hacer cálculos, aunque sea un poco, es valioso en la ciudad. Puede ayudar a expandir sus oportunidades de trabajo, y si descubren sus talentos, pueden ir a una escuela real a aprender.

Un programa de becas sería agradable. Seiichirou planeaba hacer que la familia real invirtiera en el programa y ayudara a los niños más listos a ir a escuelas mejores.

Si el palacio podía educar individuos sobresalientes, ellos estarían agradecidos. Como comprar el cultivo antes de que estuviera maduro, o ¿más bien como ayudar a los niños a crear un mejor futuro para sí mismos y para el país?

En términos de recursos humanos, sería mejor hablarle a Kamil al respecto. Seiichirou estaba seguro que le agradaría esa charla.

—¡Oye, espera un minuto! ¡No puedes hacer lo que quieras así nada más…!

—Bueno, una vez que se decida, tendré que ver a los niños e idear cómo agruparlos de acuerdo a sus edades. Después de eso, necesito hacer los arreglos con el palacio. Ahora, señor Celio, ¿¿no está trabajando?? Yo estoy ocupado. Por favor continúe con lo suyo.

..

.

—¡T-t-tú! ¡¡¡De verdad te odio!!!

Tristemente, los gritos estruendosos de Celio no alcanzaron los oídos de Seiichirou ni los de su adorada Santa.

~~~

Nota de la Autora:

Él está creando más trabajo para sí mismo, de nuevo.


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Un comentario en “Esclavo Corporativo V2-12

  1. Oh Dios! Cómo amo a Sei!! Esta es la primera vez que me animo a escribirte un comentario, pero siempre estoy agradecida con el trabajo que haces para subir los capítulos! Muchísimas gracias! Seguiré leyendo contigo esta historia tan interesante 💖 Muchas gracias por todo tu arduo trabajo 💖🛐

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