Moneda de la Suerte 24

—Le pedí a la escuela unos días libres en tu nombre, solo irás para presentar tu examen final. —Su mamá estaba sentada en el sofá con una mascarilla de arcilla que su abuela le puso. Durante esos días, su mamá tenía permanentemente fruncida la cara, y las arrugas junto a los labios ya se le habían extendido hasta la barbilla.

Chu Yi no contestó. No sabía cómo debía actuar ahora.

No es que quisiera ir a la escuela, pero tampoco dejar de ir permanentemente. Iba aunque estaba reacio, porque se enfrentaba a miradas fijas y burlas, y se deprimía aún más. Algunas personas tal vez estuvieran pensando cómo “deshacerse de un peligro potencial”…

—Ve a la casa de tus abuelos durante unos días —dijo su mamá—. De paso, pregúntales si saben a dónde más puede ir tu padre.

Chu Yi asintió.

Normalmente estaría muy feliz si le decían que fuera a la casa de sus abuelos, pero en esta situación, realmente no quería verlos tristes.

—Que buen hijo criaron. —La abuela estaba comiendo semillas de melón, y no se había detenido en toda la mañana, como si tuviera un trastorno obsesivo compulsivo—. No han venido a pesar del acontecimiento tan importante. Que admirables son.

—¿De qué sirve que vengan aquí? —preguntó su madre—. No podríamos estar tranquilos si vienen, tendríamos que ocuparnos de ellos.

—¡Que bonito! ¿Quieren venir a vivir a nuestra casa y que los cuidemos incluso? —La abuela tiró un puñado de semillas de melón al suelo—. El hijo que criaron abandonó a su esposa e hijo después de involucrarse en un crimen, y ¿todavía quieren que nos ocupemos de ellos?

Su madre no contestó, solo frunció las cejas.

—¿Te acuerdas? Cuando Chu Yi era un niño, chocó su maldito coche con otro cuando lo llevaba al mercado, y como el otro hombre sacó un cuchillo para pelear. ¡Tiró a su hijo y huyó! —La abuela encendió un cigarrillo y se lo colgó de la boca—. ¡Que perdedor!

—Huyó junto con Chu Yi —dijo su mamá.

—¡Pregúntale a él si se lo llevó cuando huyó! —La abuela exhaló el humo por la nariz y la boca, como si estuviera tan enojada que estuviera echando humo, mientras señalaba a Chu Yi.

Chu Yi no hizo ningún sonido.

No recordaba eso, tal vez era demasiado joven.

—¡No eres un tartamudo! —dijo la abuela—. ¡Eres un jodido mudo!

Chu Yi o podía permanecer en su casa, pero no se atrevía a salir durante el día, por un lado estaban sus vecinos y por el otro su abuela.

Solo pudo quedarse en casa, sosteniendo su teléfono y contactándose telepáticamente con él.

Yan Hang no había publicado nada en sus Momentos desde hacía mucho tiempo, y había leído sus viejas publicaciones varias veces, aunque no podía entenderlas. También había leído el Weibo de Yan Hang. En todas las plataformas, Yan Hang utilizaba el usuario de “Xingtian”, así que era fácil de encontrar.

Su Weibo no tenía contenido nuevo, desde mucho antes que sus Momentos. Sus fanáticos comentaban en su último Weibo todos los días. [Buenos días] [Buenas tardes]. [Buenas noches] y [¿No hay transmisión en vivo?]

[Ya no recuerdo cuántas veces ha desaparecido de repente] [Recuerda volver]

Después de leer un rato esos mensajes, A Chu Yi le pareció que Yan Hang siempre había sido así, desaparecía de repente y también volvía a aparecer de repente.

Chu Yi siguió en silencio el Weibo de Xingtian con su cuenta que solo tenía un 1 como avatar. Nunca la había utilizado y su usuario era una cadena azarosa de números.

Para evitar que creyeran que era un troll, cambió deliberadamente su apodo por Año Nuevo, y luego respondió a algunas publicaciones divertidas con “jaja.”

No estaban muy bien… así que volvió a responder y agreguó más ja, jajajajajajajajaja.

Ligeramente mejor.

Quería decirle a Yan Hang que iba a vivir en la casa de sus abuelos paternos durante dos días, pero después de pensarlo, se sintió tonto. En el estado de ánimo que Yan Hang se encontraba ahora, ¿cómo podría importarle a dónde iba?

Además, no se atrevía a buscar a Yan Hang. Aparte de observarlo a escondidas, no sabía de qué otras maneras podría manejar esa incómoda relación.

Nunca antes había tenido un amigo, y ahora su único amigo pasaba por esta situación. Cuando pensaba en Yan Hang, Chu Yi solo sentía pánico y confusión.

La casa de sus abuelos estaba en un pueblo a las afueras de la ciudad, no era fácil transportarse, había que abordar un autobús especial.

Pero su madre había llamado a la tía, y ella lo llevó en coche.

—Aprende a tu madre —dijo ella—. No vacila cuando me necesita.

Chu Yi sonrió avergonzado.

—En otras palabras, no me molesta si ella me pide que te lleve a algún lado. —La tía sacó un sobre rojo de su bolsillo y se lo entregó—. Acéptalo, es un regalo de mi parte.

—Gracias. —Chu Yi aceptó el sobre rojo.

—Es mejor que vayas a la casa de tus abuelos a pasar unos días. De paso puedes consolarlos —dijo su tía—. Tu padre está bien. Simplemente huyó por alguna razón desconocida. Puedes decirles que no tienen nada de que preocuparse, él sabe cuidarse.

—Sí —Chu Yi asintió.

Cuando el auto pasó frente a la puerta de Yan Hang, giró la cabeza y miró hacia afuera en silencio.

Las cortinas de la casa de Yan Hang estaban entreabiertas, pero no podían ver claramente el interior.

Pero a Chu Yi le pareció que era algo bueno que las cortinas estuvieran abiertas; entraba luz en la habitación y el estado de ánimo de Yan Hang podía mejorar.

Su tía lo llevó a la casa de sus abuelos y se marchó. Chu Yi llamó a la puerta durante mucho tiempo antes de que su abuela paterna saliera a abrir la puerta.

Tan pronto como vio a Chu Yi, las lágrimas le escurrieron por la cara.

—No llores. —La abrazó rápidamente—. Todo… está bien.

—No llores todo el tiempo, no es bueno para tu salud. —Su abuelo bajó desde la terraza y palmeó a Chu Yi en el hombro—. Te hemos extrañado estos últimos días.

—¿No fuiste a la escuela? —Su abuela se secó las lágrimas.

—Tengo… unos d-días libres —dijo Chu Yi—. V-volveré… para los examenes… finales.

—Entonces te retrasas en los estudios —dijo su abuela.

—No es un… retraso—dijo Chu Yi—. Yo tampoco… q-quiero ir.

—Ya no llores. —El abuelo le dio unas palmaditas a la abuela—. Ve a buscar algo de comida para el niño.

—Mm, voy. —La abuela se secó las lágrimas y se fue a la cocina.

—¿Hay alguna noticia de tu papá? —El abuelo llevó a Chu Yi a sentarse a un lado y preguntó en voz baja.

Chu Yi sacudió la cabeza. Su abuelo gozaba de buena salud. Se encargaba perfectamente de las flores y vegetales que cultivaba en la terraza. Pero ahora, lucía viejo.

Chu Yi frunció el ceño, repentinamente se sintió insatisfecho con su padre.

Durante estos días, había estado preocupado, temeroso de lo que le sucedió a su papá, y constantemente se imaginaba de qué manera estaba involucrado su papá en este incidente, y esperaba que pudiera regresar.

Hasta ahora, que al ver a sus abuelos doloridos y demacrados, de repente se enojó.

Sintió ira contra su padre.

¡Incluso si había matado a alguien, tenía que hacerse responsable de sus acciones!

¡Qué clase de hombre era para huir así!

En el pasado, sus abuelos paternos solían ser un refugio de paz para Chu Yi.

La abuela se ocupaba en la cocina preparándole una buena comida, él se sentaba en un pequeño taburete en la terraza y observaba a su abuelo atender las flores y vegetales y lo ayudaba a regarlas y mover alguna maceta de vez en cuando.

Nunca se aburría y su corazón estaba en paz.

Pero esta vez, solo hubo sufrimiento.

La abuela, conteniendo las lágrimas todo el tiempo y su abuelo sentado en la terraza, como aturdido.

Cada minuto y cada segundo eran constante angustia y enojo.

No se atrevía a imaginar cuáles serían las consecuencias si su padre no regresaba.

El día antes del examen final, Chu Yi volvió a su casa.

Antes de irse, su abuelo le entregó algo de dinero, que era un hábito común.

—Supongo que tu madre, tu abuela y los demás no se ocuparán de ti ahora que ha ocurrido algo tan grave en casa —dijo su abuelo—. Cuida bien de tu madre y de ti mismo. Tienes que ser responsable, no seas como tu padre.

—Mm. —Chu Yi asintió.

Sentado en el autobús de vuelta a casa, toda su mente estaba girando como loca.

Lo que hizo su papá no era lo más importante.

Solo podía rugir en su mente: «¿Dónde está mi papá? ¿A dónde pudo ir?»

Caminar a su casa fue muy difícil, cuando llegó a la intersección no supo si era una ilusión o real, pero podía sentir todo tipo de miradas.

Muchas de las tiendas a ambos lados de esa calle eran propiedad de los vecinos del área, y gracias a su abuela materna, casi todos los conocían a su familia y a él.

No se atrevía a desviar la mirada, tenía miedo de encontrarse con ojos curiosos, burlones o llenos de disgusto.

Incluso al pasar por la casa de Yan Hang, no se atrevió a voltear.

Cuando llegó a la tiendita local, exhaló un suspiro de alivio porque ya casi llegaba a su casa, aunque en casa pasaba lo mismo, al menos ya estaba acostumbrado.

—Chu Yi. —El dueño de la tienda estaba sentado ante la puerta, refrescándose con un pequeño ventilador eléctrico en la mano—. ¿A dónde fuiste?

Chu Yi no respondió. Inclinó la cabeza y siguió caminando.

—El chico Liang Bing regresó después que la policía lo encontró para interrogarlo. Al parecer no tuvo nada que ver —dijo el hombre—. Parece que tu padre realmente está metido en problemas.

Chu Yi volvió la cabeza y miró al hombre.

El tendero quiso decir algo, pero solo se quedó con la boca abierta.

Al regresar a casa, mientras se cambiaba los zapatos en la puerta, Chu Yi volvió la cabeza y se vio en el espejo a un lado.

Y se quedó conmocionado.

Vio un rostro hosco, cejas arrugadas y ojos rojos.

El tendero probablemente se había asustado con su cara y por eso no dijo nada más.

Su abuela y su madre no estaban en casa, solo su abuelo estaba sentado en el sofá, viendo la televisión. Cuando Chu Yi entró, dijo: —Liang Bing se escondió durante unos días, pero la policía lo encontró. Escuché que él no tuvo nada que ver, solo hacía recados para ese Ding, Pero al parecer tu padre…

Chu Yi no contestó nada, solo volvió a ponerse los zapatos, se dio la vuelta y salió otra vez.

Realmente no entendía la mentalidad de su abuelo. Parecía que no era capaz de expresar empatía las pocas veces que abría la boca para hablar. En el instante que regresaba a su casa, escuchaba los mismos comentarios desagradables y especulaciones que los vecinos, lo cual era realmente insoportable.

No tenía ningún lugar adonde ir, y además todavía había luz, así que no se atrevía a encontrar a ir a casa de Yan Hang o deambular, por temor a escuchar algo que lo dejara sin aliento.

Fue al río.

Desde que era niño, siempre iba allí cuando no tenía adónde más ir.

Hablaba un rato con su árbol de los secretos y luego miraba la hermosa ribera del río, perdido en sus pensamientos.

O pulía piedritas para matar el tiempo.

—Q-quiero tener… superpoderes. Tener… la habilidad —dijo Chu Yi en voz baja, apretando su rostro en el hueco del árbol—. De encontrar… a mi papá y pregúntarle… por qué actuó… así.

—Tengo… miedo de que los abuelos… no p-puedan resistirlo… —Frunció las cejas—. Quiero en-encontrar a… mi papá.

Chu Yi apretó los dientes y repitió:

—Quiero encontrar a mi papá.

Estaba tan determinado, que lo dijo sin tartamudear.

Chu Yi tocó el hueco del árbol, y fue a sentarse en la barandilla a la orilla del río.

La policía había llamado a Liang Bing para interrogarlo, lo que significaba que sabía algo, pero como no estaba allí cuando ocurrió el incidente, ahora estaba bien.

Chu Yi observó el río, ¿cuánto sabía Liang Bing?

¿Conocía la relación entre Lao Ding y su papá y el señor Yan? ¿El que ese día fuera con tanta prisa tenía algo que ver con este incidente?

Chu Yi apretó la moneda en su bolsillo.

Para saber qué había sucedido con su papá, la única persona relevante que se le ocurría era Liang Bing.

«Sí.»

«Solo Liang Bing.»

Chu Yi saltó de la barandilla, dio media vuelta y caminó corriente arriba a lo largo del río.

Sabía dónde podría estar Liang Bing. Uno de los subordinados de Liang Bing abrió un taller de reparación de automóviles. Por lo general, no llegaban muchos clientes. Era más bien su punto de reunión. Y aunque llegaran clientes, se asustaban cuando veían a los pandilleros allí acuclillados.

Antes solía evitar a Liang Bing, pero hoy caminó directamente al taller, sin dudarlo.

Había un gran espacio abierto al entrar, donde había dos motocicletas desmontadas, sin reparar.

Liang Bing no estaba, solo había tres de sus subordinados sentados en la puerta.

Se sorprendieron un poco al ver a Chu Yi, pero se quedaron inmóviles.

Chu Yi no entró, se detuvo debajo del árbol en la acera y los observó.

Después de regresar, Liang Bing no se quedaría solo, definitivamente iría allí a encontrarse con sus subordinados.

—¿Vienes a pelear? —le gritó un chico, con un cigarrillo en la boca.

Chu Yi no hizo ningún sonido, siguió inmóvil.

—Tu padre mató a alguien, pero tú no mataste a nadie —dijo otro chico—. ¿Cuánta valentía te dio?

Chu Yi siguió en silencio.

Siempre pensó que nunca cambiaría. Por eso se encogía silenciosamente en un rincón y esperaba con ansias el día en que podría marcharse.

Nunca pensó que sentiría tanta ira.

Después de golpear a Liang Bing junto al río ese día, tuvo un impulso incontrolable de hacerlo por segunda vez.

Pero Liang Bing aún no había aparecido, así que debía soportarlo.

Tal vez era porque sucedió algo grave, o tal vez porque la policía llamó a Liang Bing para interrogarlo, pero ahora los subordinados estaban tranquilos; no parecían tener ninguna intención de hacerle algo, simplemente se quedaron allí sentados, fumando y burlándose de él.

No fue hasta que llegó la motocicleta de Liang Bing, que se levantaron inmediatamente y señalaron debajo del árbol.

Cuando Liang Bing volvió la cabeza, lo insultó.

Chu Yi no lo escuchó, pero vio cómo enunciaba la palabra.

Se acercó.

—¿Estás loco? —Liang Bing lo miró—. Ustedes dos aún no han tenido suficiente, ¿eh?

Chu Yi no entendió el significado de las palabras de Liang Bing, «¿Quiénes dos? ¿Suficiente

Pero no tenía la intención de averiguarlo. Miró a Liang Bing: —¿Qué sucedió?

—¿Qué carajo sucedió? —dijo Liang Bing—. Te daré diez segundos. ¡No me culpes por lo que te suceda si no te marchas de aquí!

Lao Ding —dijo Chu Yi—. ¿Q-qué le… sucedió?

—¡Pregúntale a la policía! —gritó Liang Bing—. ¿Quién carajo eres? ¿Tengo que contarte solo porque me preguntas? ¿Tu papá es un asesino y ahora te haces el fuerte?

«Tu papá es un asesino

En estos días, Chu Yi había escuchado palabras parecidas innumerables veces.

“Tu padre” y “Asesino”, dos palabras que creyó que eran imposibles de combinar, ahora eran repetidas por todos. Le pesaban, y lo llevaron a su límite.

Que Liang Bing las pronunciara, explotó su furia.

Sin siquiera pensarlo, corrió hacia adelante y golpeó a Liang Bing en el estómago.

Probablemente Liang Bing nunca esperó que se comportara así, ni siquiera lo evadió. Cuando recibió el puñetazo, su rostro palideció en un instante.

Ese golpe se lo había enseñado el señor Yan. No era solo aplicar fuerza en el puño, sino el impulso de la espalda y los hombros. Cuando se apartó, incluso se rozó con el botón de la camisa de Liang Bing.

—¡Mierda! —Uno de los otros reaccionó y lanzó un golpe a la cabeza de Chu Yi.

Chu Yi levantó el brazo. Ese truco no se lo enseñó el señor Yan, sino su experiencia siendo golpeado durante muchos años.

Después de bloquear el golpe, volvió a lanzar un puñetazo al abdomen de Liang Bing.

Liang Bing no reaccionó, retrocedió un paso atrás y cayó sentado al suelo.

Chu Yi se apresuró a acercarse, lo agarró por el cuello y lo presionó contra el suelo.

Le lanzó otro puñetazo a la cara.

—¡Apártenlo! —gritó finalmente Liang Bing, luchando por liberar el brazo que Chu Yi le mantenía aprisionado con la rodilla.

—¡Te estoy… preguntando! —La voz de Chu Yi era ronca, y la acompañó con otro puñetazo—. ¡¿Qué?!

La nariz de Liang Bing empezó a sangrar abundantemente.

Los subordinados se apresuraron a sujetar a Chu Yi por los brazos, tratando de alejarlo de Liang Bing.

Chu Yi nunca habría imaginado que cuando estaba enojado, tendría tanta fuerza. Se sacudió las manos que le aferraban los brazos y volvió a golpear a Liang Bing en la nariz.

El chapoteo de la hemorragia nasal desencadenó su furia reprimida durante más de dos semanas, no, era la furia que había reprimido durante más de diez años.

Se enfocó en la cara de Liang Bing y lo golpeó nuevamente. Finalmente otro sujeto lo apartó con una patada en la cabeza.

Otro subordinado ayudó a Liang Bing a levantarse del suelo, y los otros dos corrieron hacia él para patearlo en el suelo.

Lo patearon en la espalda, los hombros y los brazos.

Sin embargo, Chu Yi no sintió ningún dolor. No se encogió ante las patadas de los dos chicos, sino que se levantó y se arrojó sobre Liang Bing, y le sujetó la muñeca.

—Solo agárrala y gírala así —había dicho el señor Yan—. Pero eres bajito y no tienes la fuerza suficiente para tirar del brazo hacia arriba. Tienes que girar su muñeca y presionar hacia abajo, y él se arrodillará ante ti de inmediato.

Agarró la muñeca de Liang Bing y la giró hacia atrás, luego la apretó con fuerza.

Liang Bing gritó, su cuerpo siguió el impulso y se arrodilló en el suelo con una pierna.

Los otros se acercaron y patearon a Chu Yi, al ver que no lo soltaba, tuvieron que acercarse a agarrarlo y arrastrarlo hacia atrás.

Pero Chu Yi todavía estaba torciendo la muñeca de Liang Bing. Con este tirón, Liang Bing de repente aulló.

Los chicos rápidamente lo soltaron.

Chu Yi presionó a Liang Bing hacia el suelo, que cayó de cara. Entonces Chu Yi tiró del brazo retorcido hacia arriba.

Liang Bing gruñó de dolor.

—Dime. —Lo sujetó por el cabello para apartarle la cara del suelo—. ¡Lao Ding!

Uno de los otros chicos, agarró una llave inglesa grande y la impactó contra el hombro de Chu Yi, que esta vez finalmente sintió el dolor.

Para evitar tartamudear y perder tiempo, eligió la forma más corta de hacer preguntas.

—¡Jódete! —Liang Bing apretó los dientes y lo insultó.

Chu Yi le golpeó la cabeza contra el suelo.

Ese truco era de Yan Hang.

La hemorragia nasal de Liang Bing creó una pequeña flor en el suelo.

—¡Ding solo me hizo avisarle cuándo ese señor Yan salía de su casa y evitar que fuera a la intersección! —Liang Bing finalmente no pudo reprimirse y abrió la boca—. ¡Pero no lo bloqueé! ¡Ni siquiera fue por allí!

—¿De verdad? —preguntó Chu Yi.

—¡Le dije lo mismo a la policía, joder! —gritó Liang Bing—. ¡Pregúntale a la policía! ¡Pregúntale a Yan Hang!

Uno de los chicos que estaba detrás de Chu Yi, logró apartarlo y entonces comenzó a golpearlo y patearlo como loco.

Unos hombres que observaban el espectáculo desde la tienda a un lado, finalmente se acercaron corriendo y gritando, y los separaron a todos.

Liang Bing se enjugó la sangre por toda la cara y miró fijamente a Chu Yi.

—No lo creo —susurró alguien—. Este niño solía ser acosado todo el tiempo.

—Lo llevaron al límite —dijo otro—. Así puede incluso asesinar si se exalta.

Chu Yi volvió la cabeza y miró a un lado, había muchos espectadores, pero no encontró al que estaba hablando.

Pero las voces se callaron.

Se sacudió de encima a la persona que lo mantenía agarrado e inclinó la cabeza para sacudirse la tierra de la ropa. Miró a Liang Bing una última vez y se encaminó hacia el río.

Al pasar junto a los espectadores, se apartaron a un lado.

Chu Yi no miró atrás, ni a su alrededor. Siguió mirando al suelo y avanzando, y cuando llegó a un lugar junto al río, donde no había nadie, se detuvo.

Sentía la mente en blanco.

Y zumbidos en los oídos.

Ni siquiera podía recordar bien todas las palabras de Liang Bing.

Estaba como ido.

Después de mucho tiempo, lentamente percibió el fuerte dolor que le atravesaba el cuerpo.

Le dolía el hombro, los brazos, la cabeza, la espalda y las piernas.

Movió los brazos y las piernas, que podía mover con normalidad.

Solo entonces volvió a repasar lentamente las palabras de Liang Bing, y de repente comprendió lo que Liang Bing había dicho sobre “ustedes dos” y que le pidió que le preguntara a Yan Hang lo que había contado.

«¡Yan Hang ya confrontó a Liang Bing!»

«Quizás también le dio una paliza.»

Le dieron dos palizas en cuanto apareció… debía ser una gran humillación.

Chu Yi de repente se sintió bastante emocionado.

Se dio la vuelta y quiso correr a la casa de Yan Hang, pero después de vacilar, sacó su teléfono primero.

La pantalla del teléfono estaba rota.

Frunció el ceño y lo probó, y seguía funcionando, pero reaccionaba extraño. Antes de que presionara algo, volvió a la pantalla de inicio por sí sola.

También le temblaban un poco las manos, y posiblemente porque estaba herido, la velocidad de su mano era inferior a la velocidad de su teléfono.

Era demasiado difícil enviar un mensaje. Solo pudo presionar el número de Yan Hang y marcar antes de que el teléfono volviera a la pantalla de inicio.

Dio un suspiro de alivio cuando vio que la pantalla mostraba la marcación y se llevó el teléfono a la oreja.

—Lo sentimos, el usuario que usted marcó no está disponible.

Chu Yi se quedó atónito, se llevó el teléfono a los ojos y se aseguró de que fuera el número de Yan Hang.

«¿No disponible?»

Chu Yi se quedó inmóvil en su lugar y, después de una pausa de más de diez segundos, corrió hacia la casa de Yan Hang.

En realidad, no era extraño apagar el teléfono. Incluso se apagaba cuando se te acababa la batería.

Pero incluso cuando Yan Hang estaba tan alterado hace unos días, no se olvidó de cargar la batería del teléfono, para pedir comida y jugar. ¿Cómo podría haberlo apagado repentinamente ahora?

Chu Yi tuvo una leve premonición en lo profundo de su corazón.

Pero no se atrevió a pensar en eso.

Solo agachó la cabeza y continuó corriendo.

Corrió hasta la puerta de la casa de Yan Hang, y cuando vio la puerta abierta de par en par, sus piernas se ablandaron, se tambaleó dos pasos y se detuvo.

—¿A quién buscas? —Una mujer salió de la casa y se quedó atónita al verlo—. La familia que vivía aquí se ha mudado.

Chu Yi se quedó mirando a la mujer, jadeando y sin poder hablar.

Como si fuera a desmayarse por asfixia en el siguiente segundo.


Anterior ¦ Índice ¦ Siguiente

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s