Moneda de la Suerte 15

Había muy poca gente en la calle a esta hora. O estaban cenando, o si habían terminado de comer, veían la televisión en casa, nadie salía a caminar aún.

Tan pronto como Yan Hang salió, miró a ambos lados de la calle. Las luces del otro lado de la calle eran muy brillantes y todo parecía tranquilo. Cuando fue a ver el edificio donde vivía Chu Yi, las luces de la calle no estaban encendidas. , y era difícil ver si había algo en la oscuridad.

—Ve a su casa —dijo su papá—. Llámalo de nuevo.

—Sí. —Yan Hang sacó su teléfono y continuó marcando el número de Chu Yi.

Esta vez no solo nadie respondió, sino que simplemente la llamada no pudo conectarse.

—¿Qué carajo? —Yan Hang frunció el ceño.

—Vamos —dijo su papá—. Iremos a echar un vistazo por allí. Hay muchos sitios oscuros en esta área, tal vez lo hayan arrinconado .

Yan Hang siguió a su padre en dirección a el vecindario de Chu Yi.

Si se trataba de encontrar ese tipo de lugares donde arrinconar a alguien, solo necesitaba seguir a su padre, que básicamente poseía un radar. En el pasado, su padre siempre lo había encontrado cuando era necesario.

Por eso siempre creyó que su padre había sido un pandillero.

—Ese pobre niño probablemente nunca ha salido con nadie a divertirse, debía estar emocionado —dijo su papá encendiendo un cigarrillo mientras caminaba—. Como tenía prisa, no dio el rodeo habitual… por allí.

Su papá señaló una bifurcación a la derecha: —No puede estar lejos.

Ese era el camino al río, que no estaba muy lejos y había poca gente.

Chu Yi se había estado escondiendo del cangrejo, lo que demostraba que no quería tener un conflicto con él, y el método de “diversión” del cangrejo definitivamente sería diferente al de Li Zihao. En ese caso, Chu Yi se resistiría y si se resistía, no podían haber ido muy lejos.

Yan Hang aceleró el paso detrás de su padre.

Tras rebasar la bifurcación, cuando Yan Hang alcanzó a ver los sauces junto al río, escuchó la peculiar risa de los pandilleros, como si todos los pandilleros del mundo tuvieran un estándar unificado, todos podían hacer la misma risa y abucheos.

—Cuatro personas —dijo su papá—, que fácil.

Al dar la vuelta en la esquina, Yan Hang vio a cuatro personas de pie en el terreno a medio iluminar por las farolas, con una figura sentada en el suelo en medio.

Podía reconocer el uniforme escolar de Chu Yi incluso si lo hubieran quemado y esparcido por el viento.

Todavía estaban a veinte o treinta metros de distancia. Los sujetos no notaron que alguien se aproximaba y reían con ganas. Primero, alguien pateó a Chu Yi en la espalda, luego el cangrejo le pisó la mano. Otro hombre se inclinó y agarró la cintura de los pantalones de Chu Yi.

—Escorias despreciables —dijo su papá.

Tan pronto como terminó de hablar, de repente, Chu Yi sacó la mano debajo del pie del cangrejo y dio un cabezazo en la nariz al hombre que tiraba de sus pantalones.

El hombre gritó entre las carcajadas.

El cangrejo levantó el pie y pateó la cabeza de Chu Yi.

—Joder —maldijo Yan Hang en voz baja y corrió en su dirección.

Cangrejo fue el primero en percibir que alguien se acercaba, pero la velocidad de Yan Hang le imposibilitó reaccionar aunque lo vio.

Cuando Yan Hang corrió hacia él, solo tuvo tiempo de levantar los brazos, preparándose para bloquear un posible ataque.

La reacción del cangrejo fue rápida, pero Yan Hang no se detuvo a saludarlo.

Su papá decía que la inercia era muy útil.

Dio un salto y encajó la rodilla contra la costilla derecha del cangrejo, que trastabilló y cayó al suelo.

Los dos amiguitos del cangrejo se acercaron, pero Yan Hang no miró atrás, su estaba papá detrás de él.

La segunda vez que atacó, usó el puño contra la cabeza del hombre que acababa de patearle la espalda a Chu Yi.

Cuando se dio la vuelta, su papá ya había pateado a uno, agarrado el cuello de otro y lo lanzó contra el tronco de un árbol cercano.

Su empujón no fue demasiado fuerte, pero aunque el hombre se tambaleó para mantenerse firme, aún así chocó contra el árbol.

Cuando Yan Hang levantó a Chu Yi del suelo, el hombre se apresuró a abalanzarse nuevamente y algo brilló en su mano.

—Cuchillo —dijo.

Su papá se acercó, dio un golpe contra la muñeca del hombre y el cuchillo cayó al suelo.

Yan Hang ni siquiera había reaccionado aún, cuando su papá ya había empujado al hombre contra la barandilla y lo arrojó al río con un empujón mientras el hombre luchaba y pataleaba.

Splash.

El hombre cayó al barro negro de la ribera.

Yan Hang volvió la cabeza y miró al cangrejo que acababa de levantarse del suelo.

Chu Yi dijo que el cangrejo acababa de regresar y que probablemente estaba creándose una reputación, si se escapaba en ese momento, quedaría humillado.

Así que se apresuró a abalanzarse nuevamente.

Tal vez su espíritu de lucha se había exaltado, tal vez estaba aplicando toda su fuerza, pero la velocidad a la que se abalanzó fue bastante sorprendente.

Yan Hang alcanzó a empujar a Chu Yi a un lado, y el puño ya volaba hacia él, así que Yan Hang solo tuvo tiempo de ladear la cabeza para esquivarlo.

Evitó el anillo del cangrejo, pero no evitó la cosa desconocida que tenía entre los dedos, y le rasguñó la cara.

El corte debía ser muy superficial, porque Yan Hang no lo sintió mucho.

Levantó el codo e impactó la cabeza del cangrejo, que se sacudió y sus ojos se desenfocaron por un momento.

Cuando el cangrejo volvió a levantar la mano, Chu Yi se precipitó repentinamente desde un lado.

Saltó con tremenda energía sobre la espalda del cangrejo, para derribarlo y le sujetó el brazo por detrás en un abrazo férreo.

Chu Yi utilizó tanta fuerza, que Yan Hang incluso escuchó el restallido del golpe.

Posiblemente el cangrejo tendría una herida interna.

Luego, perdió el equilibrio y no pudo evitar la caída porque su brazo estaba apresado por Chu Yi. Al final, solo pudo intentar levantar la cara para no estamparsela de lleno y cayó al suelo.

~~~

Chu Yi no tenía experiencia en peleas, tenía mucha experiencia en ser golpeado, pero eso era inútil en este caso.

Esta era la primera vez en su vida que atacaba a alguien.

Podía soportar muchas cosas… podía portarse indiferente ante muchas cosas, pero el comportamiento de Liang Bing esta noche era imposible de pasar por alto.

Cuando vio que el anillo de Liang Bing golpeaba la cara de Yan Hang, sintió que la sangre se le iba a salir a chorros por los ojos.

Liang Bing cayó al suelo, y se estampó la barbilla contra el piso, pero unos segundos después luchó por levantarse.

Chu Yi no sabía qué hacer, solo pudo continuar acostado sobre la espalda de Liang Bing, aferrándolo con fuerza.

Los otros dos hombres quisieron acercarse, pero Yan Hang y el señor Yan se posicionaron a sus lados, así que se detuvieron.

—¡Ya, hijo de puta, suéltame! —rugió Liang Bing.

Chu Yi no dijo una palabra y no se movió.

—Chu Yi. —Yan Hang le apretó el hombro—. Levántate.

Chu Yi vaciló y luego se levantó de Liang Bing.

Liang Bing se levantó rápidamente, maldijo y lanzó el puño a la cara de Chu Yi.

Yan Hang le agarró la muñeca, se la torció contra la espalda y empujó a Liang Bing al suelo.

—Vete a la mierda… —Liang Bing levantó la cabeza y quiso seguir insultando. Yan Hang le dio una palmada fuerte en la parte posterior de la cabeza. La cara de Liang Bing se azotó contra el suelo y no hizo ningún sonido cuando volvió a levantar la cabeza.

—Hermano —Yan Hang susurró en su oído—. Tienes que comportarte, aún si eres un pandillero. Él no se ha metido contigo. Siempre hay un límite para la diversión.

Liang Bing apretó los dientes y no dijo nada.

—Si quieres ser el jefe, debes comportarte como tal —dijo Yan Hang—. Si no, seguirás en estas mismas tres calles pasados los veinte, ¿y no sería aburrido?

Después de que Yan Hang lo soltó, Liang Bing no saltó a atacar de nuevo. Tras ponerse de pie, miró a Yan Hang. Después de mirarlo un rato, dijo: —Hoy me derrotaste. ¿Cuál es tu nombre?

—Yan Jidao —dijo Yan Hang.

Liang Bing estaba atónito, Chu Yi no sabía si porque conocía a Yan Jidao, o porque había visto un Yan antes, y que mencionaran otro unos minutos después, lo sorprendió.

Liang Bing volteó a mirar al señor Yan.

—Yan Shu —dijo el señor Yan mientras encendía un cigarrillo—. Es un placer conocerte.

—¡Mierda! —Liang Bing maldijo entre dientes, y después de un rato volvió la cara para mirar a Yan Hang—. Yan Hang, ¿verdad? Lo recordaré.

Yan Hang sonrió.

—Vamos. —Liang Bing se volvió y se marchó.

Los dos amigos detuvieron a ayudar al compañero cubierto de barro negro que acababa de salir más allá de la barandilla, los fulminaron con la mirada y siguieron a Liang Bing.

Los alrededores se quedaron en silencio.

Chu Yi se quedó aturdido por un rato antes de recuperar los sentidos. Levantó el dedo y señaló el rostro de Yan Hang: —… ¿t-te duele?

—Está bien. —Yan Hang sacó un pañuelo de papel y se lo presionó en la cara—. Ya está cicatrizando… ¿Tú estás herido?

Chu Yi negó con la cabeza y dijo en voz baja: —Lo siento.

—Que ton… —Yan Hang frunció el ceño. A Chu Yi se le ocurrió que probablemente quería decir “que tontería”, tal como decía con el gracias, pero Yan Hang no dijo nada, solo le dio unas palmaditas en la cabeza.

—Gracias —dijo Chu Yi, luego miró al señor Yan de nuevo—. G-gracias, señor.

—¿Y qué tal una reverencia? —dijo el señor Yan con expresión solemne.

Chu Yi hizo una reverencia.

—Está bien, ya entendí. —El señor Yan le dio una palmada en el hombro, luego le dio otra palmada en el brazo—. No se nota, pero eres bastante fuerte.

—Es s-secreto. —Chu Yi sonrió, levantó su teléfono del suelo y lo examinó.

El teléfono estaba intacto, no se había roto. Las imitaciones eran anti impacto, después de todo, pero la señal parecía haberse desaparecido. Lo reinició y la señal volvió a tener las barras completas.

Dio un suspiro de alivio.

Los tres caminaron por la calle de regreso a la casa de Yan Hang. Solo entonces, Chu Yi se libró de sus emociones caóticas.

Nervios, temor, ira, ansiedad…

Después de que esas emociones se disiparon gradualmente, de repente se sintió un poco confundido.

Desde la primera vez que entendió lo que significaba estar avergonzado, la primera vez que entendió lo que era ser acosado, y la primera vez que entendió lo que era la impotencia, nunca habría pensado que estallaría tan repentinamente.

Siempre creyó que podría mantener la calma hasta que abandonara ese lugar.

Cuando se abalanzó sobre Liang Bing en ese momento, su cabeza estaba llena de furia. Nunca había creído que pudiera alcanzar tanta furia.

Pero cuando su estado de ánimo se calmó lentamente, volvió a sentirse un poco vacío.

Sus pasos eran un poco inestables.

—¿No comiste? —Yan Hang miró a Chu Yi.

Chu Yi no había dicho nada en todo el camino, y Yan Hang estaba un poco preocupado por el golpe en la cabeza.

—No. —Chu Yi se tocó el estómago—. En cuanto llegué a casa, volví a salir.

Yan Hang suspiró. —Preparé mucha comida hoy, ya comerás mucho.

—Bien. —Chu Yi sonrió.

~~~

Cuando llegaron a la casa, Yan Hang no fue de inmediato a cocinar. Vio que los pantalones de Chu Yi estaban sucios y se le había rasgado un agujero triangular en las nalgas. Se podía ver la ropa interior, que era roja.

—¿No será este tu año del zodiaco?[1] ¿Tienes 12 años? —preguntó Yan Hang.

—14. —Después de contestar, Chu Yi se quedó atónito, luego se tocó el trasero y se lo tapó apresuradamente cuando tocó el rasgón.

—Tu uniforme escolar está roto. —Yan Hang entró en su habitación y revisó el armario—. ¿Qué vas a hacer?

—P-pronto cambiaremos… al u-uniforme de verano —dijo Chu Yi.

Yan Hang no dijo una palabra, sacó un conjunto de su propia ropa y se lo entregó: —Ponte la mía primero. Este conjunto me queda un poco pequeño.

Chu Yi vaciló.

—¿O simplemente presumirás tus calzones rojos cuando vayamos al festival de música? —preguntó Yan Hang.

Chu Yi aceptó la ropa y fue al baño.

Cuando Yan Hang terminó de preparar la cena y la llevó a la estancia, su padre ya había curado las abrasiones de Chu Yi. —Trae una bolsa de hielo.

Yan Hang miró a Chu Yi.

Su ropa era un poco grande para él, pero después de todo, era un conjunto de ropa casual de moda adolescente. Con esa ropa, se distinguía la figura de Chu Yi por primera vez.

A Yan Hang le pareció que hasta hoy había visto exactamente la apariencia de Chu Yi.

Su rostro era el mismo de siempre, el que las chicas alababan como “chico atractivo”, pero aunado a la ropa, el aire que desprendía era diferente, parecía genial.

Pero demasiado bajito.

Tch tch.

—Bolsa de hielo —dijo su papá de nuevo.

—Oh, ¿dónde la vas a poner? —Yan Hang abrió el refrigerador y sacó una bolsa de hielo.

—Tiene un chichón en la cabeza. —Su papá señaló la cabeza de Chu Yi.

Yan Hang tocó la cabeza de Chu Yi, encontró el chichón y puso la bolsa de hielo encima: —¿Cómo se llama esa persona?

—Liang Bing. —Chu Yi sostuvo la bolsa de hielo.

—No te desvíes mañana, solo pasa por aquí —dijo Yan Hang—. Si te desvías y él va a molestarte, no podré ayudarte aunque quiera.

—Mm. —respondió Chu Yi.

Yan Hang había pensado en acompañarlo a la escuela, pero definitivamente Chu Yi no estaría de acuerdo, así que no lo mencionó.

Antes no fue muy brutal con Liang Bing. En el pasado, si alguien le sacaba sangre, aunque fuera un rasguño que cicatrizaba al viento como hoy, no lo dejaría ir fácilmente.

No le importaba si se creaba enemigos o si se metía en líos. De todas formas, se aburría a diario, y no duraba mucho tiempo en ningún lugar.

Pero Chu Yi era diferente.

Tenía que dejar un camino abierto para Chu Yi.

—Chu Yi —dijo su papá—. Puedes venir aquí a pasar el rato cuando estés libre. Te enseñaré a defenderte.

Chu Yi miró a su padre, confundido.

—Creo que estás en buena forma, tienes reflejos rápidos y suficiente fuerza —dijo su padre—. Te enseñaré algunos movimientos simples.

—Mm. —Chu Yi sonrió un poco avergonzado.

—Huir no es vergonzoso. —Su papá también sonrió—. Por supuesto que tienes que huir si no puedes ganar.

—Ma-mañana. —Chu Yi miró rápidamente a Yan Hang—. Mañana…

—Mañana está bien —dijo su papá.

—Come —Yan Hang se sentó—. Nada de licor hoy, ¿que quieren?

—Limonada —dijo su papá de inmediato.

Yan Hang se levantó y abrió el frigorífico, sacó tres botellas de té negro helado y las puso sobre la mesa.

—Yo quiero limonada —dijo su papá.

—Solo compré esto —dijo Yan Hang.

—¿Qué clase de persona es a la que le gusta beber esto y por eso solo compra esto? —Su papá tomó una botella y la desenroscó—. Afortunadamente, soy generoso.

No sabía si fue por la pelea o por haber atacado a alguien, pero Chu Yi tenía mucha hambre, y comió bastante más que anteriormente.

Cuando Chu Yi hizo ese salto hoy, Yan Hang se sorprendió bastante.

Aunque pensó que Chu Yi se resistiría al enfrentarse a un matón como Liang Bing, cuando lo vio con sus propios ojos, igual se sorprendió. Después de todo, había sido soportado todo tranquila y silenciosamente desde la primera vez que lo vio.

—¿Está lejos la plaza? —Yan Hang sacó su teléfono—. Pediré un taxi.

—N-no-no… —Chu Yi agitó las manos ansiosamente

—¿No está muy lejos? —preguntó Yan Hang.

—No es… necesario un taxi —dijo Chu Yi—. El autobús público llega directamente.

Yan Hang miró a su padre y los dos dijeron al mismo tiempo: —Tomemos un taxi.

Chu Yi suspiró.

Envidiaba mucho a Yan Hang.

Le agradaba mucho el señor Yan y su hogar.

Chu Yi se comió la última bola de camarones fritos, nunca había experimentado este tipo de relajación y calidez en su propia casa.

Cuando Yan Hang y el señor Yan aparecieron hoy junto al río, no creyó lo que veían sus ojos. Por un momento, creyó que lo habían dejado tonto por los golpes y estaba alucinando.

Cuando el señor Yan arrojó al hombre por encima de la barandilla al río y Yan Hang lo levantó del suelo, todo lo que estaba pensando era, “Guerreros celestiales descienden, Guerreros celestiales descienden, Guerreros celestiales descienden, Guerreros celestiales descienden…”

Sentía mucha envidia, pero lamentablemente no tenía un padre así.

A veces, su padre ni siquiera era tan confiable como su abuela, y la abuela al menos era valiente en la mayoría de las situaciones.

Y él mismo no era como Yan Hang.

—¿Estás satisfecho? —preguntó Yan Hang.

—Mm —Chu Yi asintió rápidamente—. Lleno.

—Vamos. —Yan Hang se puso de pie mientras miraba el teléfono—. El coche llegará pronto.

Chu Yi miró los platos sobre la mesa por reflejo, y Yan Hang lo agarró por la muñeca: —Controla tu alma trabajadora.

—Bien. —Chu Yi asintió solemnemente.

Antes de que llegara el taxi, se pararon a un lado de la carretera y esperaron.

Había un olor agradable en la ropa de Yan Hang. No sabía si era detergente en polvo o perfume o el propio olor de Yan Hang.

Inclinó la cabeza y se olió las mangas, luego se inclinó cerca de Yan Hang y lo olió en silencio.

No parecía ser el mismo aroma, así que se subió el cuello y lo olió de nuevo, se puso de puntillas y se inclinó hacia adelante para oler los hombros y el cuello, cuando se topó con la cara de Yan Hang y se congeló.

Yan Hang lo miraba con los ojos entrecerrados.

—¿Tu apodo es “Perrito”? —preguntó Yan Hang.

Chu Yi levantó los pulgares en aprobación: —Yan El I-inmortal.

—La ropa está limpia —dijo Yan Hang.

—N-no —dijo Chu Yi rápidamente—. Hu-huele … muy bien.

—Porque rocié perfume en mi armario, perrito —dijo Yan Hang.

Chu Yi se rió, un poco avergonzado.

El taxi llegó casi de inmediato, y el señor Yan se sentó en la parte delantera, y él y Yan Hang en el asiento trasero.

Después de subir al auto, tanto Yan Hang como el señor Yan lo miraron, esperando que le informara la dirección al conductor.

—Fe-festival de música —dijo.

—Está bien. —El conductor asintió y arrancó.

El señor Yan se quedó atónito: —Entonces, en realidad no importa que no sepamos en qué plaza está, ¿verdad?

—Mm. —Yan Hang asintió.

Después de una pausa, los dos se rieron y Chu Yi se les unió, durante bastante tiempo.

Cuando el taxi estaba cruzando el puente, Chu Yi miró por la ventanilla. Ese lugar, que habitualmente solo vinculaba con su pozo de los deseos, ahora se había complicado en su corazón.

Metió la mano en el bolsillo y tocó la piedra negra.

Era muy suave y agradable al tacto.

Sacó la piedra y la presionó suavemente en la palma de la mano de Yan Hang: —Ten.

~~~

[1] Es de buena fortuna usar calzones rojos en tu año del zodiaco chino. Y como son 12 signos, Yan Hang hace la inferencia de que Chun Yi tiene 12 años. XD


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